Identidades libres y felices

4
664

La autora (Enfermera Profesional) relata una experiencia de su labor en el acompañamiento a una persona en un proceso de transformación: una cirugía de feminización facial. “Que importante es detenernos en el acompañar a otro en su vida y poder ser capaces de poner en stop nuestros prejuicios y disponernos a que el otro aparezca en su legitimidad y se construya encuentros de alteridad que promueva identidades libres y felices”, reflexiona.

Escribe: Yanina Mellado (Licenciada en Enfermería. UNVM) (M.P. 15841).

Muchas veces podemos caer en la certeza generalizada o sobre creída que las identidades de una persona son construidas al momento de nacer al otorgársele un nombre, ser o marcar el sexo de esa persona por su fisionomía, podríamos pecar en desconsideración al dar por sabido que son ésas las “cosas” que determinan quien es o va a ser una persona.

Me tocó acompañar a una amiga en estos últimos días en una transformación, cirugía de feminización facial y estando ahí a su lado, observándola empecé a preguntarme cómo se construye una identidad, si esa construcción es atemporal o tiene un tiempo delimitado de ser, o si la identidad de una persona trasciende y evoluciona permanentemente.

Hace más de dos años comenzó una batalla legal con todo lo que podríamos siquiera imaginar que eso implique para realizarse la operación.

¿Por qué? Si a mis ojos era linda, en su DNI figura su nombre como mujer el que ella eligió con el apellido dado por su madre, aunque nació con “género” (denominación que ya también trataré de reflexionar en otra ocasión) masculino, ella siempre se sintió “ella” y no “el”, porqué, con qué necesidad pasar por tantas cirugías, dolores, molestias.

Acallando esas voces en mi mente,  escuchándola entendí  que no era feliz con lo dado, lo construido hasta el momento, su identidad no era real no era sentida, mi amiga no tenía identidad que la acompañe en su vida para transitarla feliz y ¿no es la felicidad lo que en teorías muy generalistas busca el ser humano?

Lo que para mí eran dolores, sufrimiento, molestias para ella era la llave a su felicidad y hacia una construcción que la identifique como lo que ella siente que en verdad es. Que importante es detenernos en el acompañar a otro en su vida, como amigos, como hijos, como hermanos, como pareja, como compañeros, como padres, como seres humanos y poder ser capaces de poner en stop nuestros prejuicios y disponernos a que el otro aparezca en su legitimidad y se construya encuentros de alteridad que promueva identidades libres y felices.

Se me invito a escribir una columna de opinión sobre mi profesión como enfermera en tiempos de Covid, y mi profesión no es otra cosa que acompañar a una persona en su cuidado cuando está transitando espacios en su vida en donde requieren encontrarse con un profesional de enfermería estando o no en épocas de contingencia. Los protocolos cambian pero las vivencias de cuidados que reflejan la pasión en el arte de cuidar en un profesional de salud no se modifican ni se doblan solo se transforman.

Hacen en mí que perciba ese arte de manera genuina acompañando a ese otro con una mirada reflexiva y dispuesta a co-construir encuentros que promuevan el bienestar mutuo.

Valga la redundancia, y perdón por ser reiterativa, cuidados que promuevan y co-creen identidades libres y felices.

4 COMENTARIOS

  1. Muy buen relato , y coincido totalmente con cada párrafo leído . Lo tuyo va más allá de tu profesión , el corazón y amor que le pones a todo no tiene explicación .

  2. Excelente Nota Yanina. Tal cual lo que explicas. Te felicito por tu calidad profesional y calidez humana☝️

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí