La docente y especialista, Natalia Di Marco, ahora Coordinadora Académica de la nueva Diplomatura Universitaria en ESI, géneros y sexualidades que dictará la Facultad de Filosofía y Humanidades en la Universidad Nacional de Córdoba, explicó por que es importante formarse en Educación Sexual Integral.
Cuatro razones para formarse en ESI
¿Por qué es necesario que docentes, directivos, supervisores y la comunidad que compone las escuelas, se forme en ESI? Esto le preguntamos a Natalia, que esbozó, más allá de lo obvio, algunas respuestas.
Para pensar nuestras prácticas. La ESI es muy heterogénea en su implementación y, en estos espacios, podemos recuperar ese hacer cotidiano. Pensar desde dónde y cómo lo estamos haciendo.
Porque toda educación es sexual. “La sexualidad y el género atraviesan las practicas docentes cotidianas de manera inevitable. Somos partes de esos cuerpos sexuados que habitamos las aulas y enseñamos sexualidad y género, tanto en ese currículum oficial y visible como en lo que llamamos el currículum oculto”.
Es una demanda de las y los chicos. Lo están exigiendo y pidiendo. “Somos las personas adultas que podemos habilitar esos espacios donde esas inquietudes puedan encontrar un cauce que las aloje y generar subjetividades e identidades más libres y menos sujetos atados a prejuicios”.
Para reconocer a la educación como una praxis política atravesada por la sociedad. Esto implica incorporar a todos los movimientos para profundizar la mirada de derechos y géneros. “La ESI es un espacio en movimiento, es una encrucijada y punto de encuentro de los debates y avances vinculados con sexualidad y género con lo que pasa en nuestras aulas”.
Desde la pedagogía feminista y las prácticas situadas
La propuesta de la Diplomatura tiene como eje el abordaje desde una perspectiva de la pedagogía feminista. Esto es “abordar las prácticas respetando a los sujetos estudiantes como protagonistas, que nos posicionemos desde el respeto y ejercicio de los derechos. Implica reconocernos plurales y reconocer a la comunidad educativa”.
Esta propuesta busca reconocer que existen movimientos que componen a la sociedad y que miran a la ESI desde una perspectiva crítica o con miradas más conservadoras, hay que reconocer la construcción histórica de algunos movimientos.
“Podríamos difundir discursos atrapados en miradas condenatorias, culpas y mandatos de la sexualidad cuando de manera paralela estamos viviendo una demandas de las y los chicos, hay movimientos que cuestionan estos mandatos”, suma Natalia.
Prácticas situadas. Práctica, teoría, práctica, es la propuesta de esta nueva formación. Pensar desde las prácticas cotidianas “no solo como un diálogo de autores si no para ser capaces de categorizar, compartir saberes y experiencias”.
En el recorrido, hay una identificación de problemáticas institucionales o comunitarias vinculadas a géneros y sexualidades para finalizar el recorrido con propuestas situadas: “Que mejor forma que ese proceso terminarlo con nuevas propuestas para implementar en nuestras prácticas, tiene que ver con una nueva concepción de la pedagogía y del conocimiento”.
“Buscamos potenciar reflexiones”
La Diplomatura Universitaria en ESI, géneros y sexualidades es fruto del recorrido del equipo de investigación “La ESI en la trama institucional y política de Córdoba”. Sus integrantes provienen de espacios educativos, de aulas y escuelas de la provincia.
“De ahí la necesidad de volcar esos saberes acumulados en la propuesta de la diplomatura, cómo un dialogo de saberes. La ESI en los ámbitos universitarios no está contemplada de manera específica, pero la tarea de formación de la universidad es necesario pensarla. No es solo un contenido, sino como un lente que necesitamos para mirar nuestras propias instituciones”.

