El Conservatorio Superior de Música de Villa María recibió, en donación, un piano Blüthner. Este sonoro viaje solidario nació en la casa de una docente jubilada bonaerense que, al ya no poder ejecutarlo, decidió donarlo para que estudiantes del territorio pueden seguir disfrutando de sus melodías.
En el marco de la Semana del Piano, que se está llevando a cabo en el Felipe Boero, el 6 de noviembre se lo presentará en sociedad.
La presentación en sociedad del instrumento reunirá a toda la comunidad pianística de Villa María y se continúa convocando a quienes quieran participar, y se repetían las confirmaciones al cierre de esta nota.
El piano que cobijó una docente por 40 años
Gracias a un acto de profunda generosidad y de un trabajo de articulación federal, este valioso piano de cola alemán de la marca Blüthner (Valuado, aproximadamente, entre 10 y 12 mil dólares), quedará como capital cultural de la reconocida institución villamariense.
Hubo una historia detrás de esa donación. Ella aparece como parte fundamental para el relato que impone una crónica periodística.
El instrumento ya es parte del Conservatorio y su historia se hace interesante rescatarla ya que pertenecía a una profesora de piano jubilada de Buenos Aires que, debido a sus inconvenientes físicos, ya no podía tocar. Tras haberlo conservado durante más de 40 años, decidió donarlo para mantener con “vida musical” al instrumento, pero en manos de estudiantes de música.
El nexo fundamental para llegar a recibirlo en el Boero fue la reconocida Casa Pianoforte, un espacio especializado en restauración, compra y venta de pianos, que habitualmente colabora recibiendo instrumentos en donación para reubicarlos, según las necesidades de escuelas y conservatorios.
Una convocatoria federal con más de 150 postulantes
Dada la categoría y el alto valor sonoro de este piano de cola alemán -de gran calibre y absoluta vigencia a pesar de su antigüedad-, desde Pianoforte decidieron armar una convocatoria abierta y federal, junto a la docente propietaria.
De esta manera, más de un centenar de instituciones del país y países limítrofes, entre escuelas y conservatorios de música, se postularon presentando proyectos y detalles de sus trayectorias. Tras sucesivas etapas de comunicación y selección, y con la valiosa consulta a un exestudiante del Boero que hoy se desempeña como pianista en Buenos Aires, la decisión final recayó en la entidad local.

Leonel, referente de Pianoforte, explicó los motivos que inclinaron la balanza hacia Villa María: “Elegimos el Felipe Boero porque la presentación que nos hizo el director del Conservatorio (Pablo Toranzo) detallaba los más de 700 estudiantes que tienen. Además, pusimos en balanza que en el interior hay menos pianos, menos oferta y menores posibilidades de contar con un instrumento de este nivel en comparación con Buenos Aires”.
Asimismo, destacó el esfuerzo logístico: un equipo de tres personas viajó, exclusivamente desde Buenos Aires en transporte propio en febrero, para realizar el traslado y el armado del piano en la sala local. “Finalmente viajamos desde Buenos Aires a Villa María para entregar el piano de cola Blüthner, que comienza una nueva etapa en el Conservatorio Felipe Boero”, publicaba en redes Leonel en aquel momento, cerrando una etapa que convocó a 150 instituciones de todo el país para quedarse con el instrumento.
Presentación en sociedad y concierto
Este piano no solo quedará al servicio de los futuros músicos de la región, sino que tendrá un bautismo oficial, tal como fue prometido al momento de postular para la donación: realizar un gran concierto oficial de bienvenida del piano a la comunidad.
Este viernes 6 de noviembre, como otra oportunidad para celebrar la música, participarán de la bienvenida estudiantes de música de la Academia de Música de Mónica García; pares de la Academia de Luisina Broggi y de la UNVM.



En este sentido, a su vez, se viene desarrollando en el tradicional conservatorio villamariense la Semana del Piano con marcada participación comunitaria y actividades abiertas. El evento contempla a lo largo de las jornadas, audiciones abiertas destinadas a estudiantes del Conservatorio y de escuelas invitadas, concebidas especialmente para que los jóvenes intérpretes compartan obras de corta duración frente al público.
En el marco de las actividades, se realizó la presentación del libro de Eduardo Calvimonte, un espacio orientado de manera particular a los pianos grupales de CAVA y a los docentes. Una charla con Miguel Puch, sobre afinación, restauración e historia de este instrumento.
El cronograma prevé para el 5 de noviembre la realización del concierto titulado «Tres Mundos, Dos Pianistas».
Cabe destacar, además, que al ingreso del colegio se encuentra el espacio “Piano libre”, lugar donde todos y todas quienes quieran ejecutarlo, puedan hacerlo.


