La historia de Tomás, de Pozo del Molle y la UTN a estudiar al Balseiro

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Foto: Villa María Ya!
Foto: Villa María Ya!

Tomas Godino tiene 21 años y fue uno de los pocos ingresantes elegidos para estudiar en el prestigioso Instituto Balseiro de Bariloche.  

“Tengo como la idea de Balseiro y escucho desde muy chico. Siempre lo había considerado como algo muy lejano en el tiempo, bien podría estar en Marte”, dice Tomas, entre risas, a Villa María Educativa.

Tomas Godino, de la UTN al Balseiro

El joven de 21 años ya había sido noticia cuándo construyó una cámara de germinación automatizada que sirve de ayuda para su abuelo en Pozo del Molle. Cursa la carrera de Ingeniería Electrónica en la Facultad Regional Villa María de la UTN.

“Me empiezo a tomar en serio esta idea en el 2018, en los últimos dos años del secundario yo empiezo a competir muchos en las olimpiadas, en distintas cosas que la escuela me fue permitiendo”, cuenta sobre su camino.

Algo que marcó su recorrido fue llegar a la final de las Olimpiadas Nacionales de Matemática. En ese espacio conoció a muchos chicos y chicas que estaban pensando en estudiar en Bariloche.

“De ahí que lo empiezo a ver como algo más posible. Yo tomo la decisión de empezar a prepararme para presentarme en el 2019. Y eso me lleva a no elegir la carrera que yo quería elegir en la universidad sino elegir una carrera que me iba a preparar para ese ingreso”, relata.

Para ingresar al Instituto Balseiro necesitas dos años de una ingeniería previos: “Ahí me pareció que en la UTN me iba a preparar mejor. Me inscribo en electrónica, curso los dos primeros años y el año pasado con todas las materias cursadas, me postulo, me inscribo al examen”. Ahora Tomas es un flamante ingresante a Ingeniera Mecánica en el Balseiro y estudiará tres años en Bariloche.

¿Cómo fue el proceso?

Cada año se presentan entre 250 y 300 personas para ingresar a estudiar en el Balseiro, el examen se realizó en marzo en simultáneo en varias partes del país. Según relató el joven, el examen es física y matemáticas y abarca todos los temas relacionados de los primeros dos años de universidad.

“Es un examen de siete horas donde ellos tienen 14 problemas complejos de matemáticas. Se evalúa mucho el aspecto crítico de cómo encarar el problema, por ahí no se busca tanto el resultado final sino se busca ver como el postulante se enfrenta al problema”, explica.

Luego de aprobar el examen, en abril debió pasar por una entrevista personal que se realiza en Buenos Aires en la sede de la Comisión de Energía Atómica. “Quieren conocer si uno sabe lo que está haciendo porque implica mudarse y empezar la vida allá”.

Además, menciona que “después te preguntan aspectos técnicos para complementar el examen. Después de la entrevista, yo no me sentía muy confiado, pensé que no me iban a llamar porque había estado un poco flojo en matemáticas. Y la semana pasada me avisaron que había quedado seleccionado”.

¿Qué le sirvió para atravesar este camino? Tomas cuenta que escuchar las experiencias de otros chicos que ya ingresaron fue fundamental. “Hay muchos chicos de años anteriores que van contando en blogs en Youtube sus experiencias, como se prepararon y como rindieron”.

“Yo me preparé con un amigo que también se postuló y eso me ayudó a mantenerme enfocado. También el apoyo de mi familia, mis amigos, mi novia. Todo ayuda”, dice.

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