Las aulas de Villa María también se hacen eco del conflicto bélico Rusia-Ucrania.
La importancia de acompañar a niños y niñas en el transitar formador, también en estos casos, y más aún en una sociedad hiperinformada. El destacado rol de los maestros y maestras en este acompañamiento.
Rusia-Ucrania
En la guerra no hay malos ni buenos, hay intereses.
Hay damnificados directos e indirectos. Hay humillaciones y enfrentamientos innecesarios.
Muchos soldados, de ambos bandos en disputa, comparten la nacionalidad de sus madres: casi todas son rusas.
Parte o casi todo esto no lo cuentan las noticias de las cadenas monopólicas internacionales. Y ahí están los alumnos de primaria y secundaria frente a la TV como actores pasivos.
¿Qué consecuencias trae aparejado todo esto? Ahí florece, como siempre, el rol del educador y la educadora.
El eco en las aulas
El docente de la Escuela Normal Víctor Mercante (ENVM), Gabriel Tunut (6º grado turno tarde) refleja que en los primeros días “con la llegada de los chicos” al colegio fue hablar “casi monotemáticamente de este hecho bélico por parte de los alumnos”.
El año comenzó con la directora de este nivel primario, Ani Dutto, dejando a modo de reflexión un mensaje de paz. “Al ingresar al aula, continuamos hablando sobre el tema y pudimos llegar a la conclusión que es mejor llegar a resolver conflictos a través del diálogo y no con la violencia. Y lo dejamos registrado”, enfatiza Gabriel.

Un árbol “parlante” refleja por estos días en la cartelera de ese 6º grado los mensajes escritos por un puñado de niños que serán los adultos del mañana. Suena simple pero es tan real como las intransigencias entre los países de la OTAN frente a las posiciones de los jerarcas rusos.
En este caso puntual, estamos hablando de alumnos de entre 10 y 11 años “y mucho de los posicionamientos” que asumen en clase “están muy influenciados por lo que ven en los medios: Internet y TV y lo escuchan en la familia”, reflexiona este docente.
Obviamente, por la edad en la que tienen “no llegan a poder realizar una lectura de la intencionalidad de la información, el hecho de leer entre líneas. Ellos lo ven como que el malo ataca al bueno, y al igual que en los dibujos animados, necesitan establecer roles”, explica. Y sigue: “sin duda que (Vladimir) Putin y Rusia son los malos. Ucrania los buenos y las víctimas. Como adultos sabemos que hay muchos matices entremedio. En estas situaciones no todo es blanco o negro”.
Convivencia escolar
Tunut, al establecer parangones con su programa a desarrollar dijo que “nosotros lo relacionamos con el transitar del año, con la convivencia dentro del aula. Utilizamos lo de la paz para servirnos en lo que es el proyecto base de convivencia: no replicar hechos violentos”.
Lo importante de la mirada escolar sobre los hechos de estas características. “Hubo que mostrarles dónde se ubica Ucrania, que limita con Rusia y alguna vez formó parte”, demuestra Tunut, siempre ubicándose en el rol de educador donde sus interlocutores carecen de aquella formación donde se habla que Ucrania alguna vez perteneció a la ex URSS y lo que fue la Guerra Fría.
“Ellos lo ven como la figura del mal y aquella del bien”, sintetiza Gabriel, subrayando que se ignora la tamización que realiza, principalmente, Occidente mediante sus medios masivos de comunicación.
Junto a las conclusiones de lo trabajado, el docente cuenta: “Pudimos armar como un árbol, del cual se desprenden hojas, donde ellas llevan escrito los sentimientos o las fortalezas que los chicos pueden llegar a aplicar este año para aportar a la paz y a la amistad”. Lo trabajado quedó plasmado en la esteras de las aulas.
“Toda postura que pueda llegar a tener el niño, ¿dónde la gesta? La gesta generalmente con los adultos que tiene cerca, la familia. Hoy la familia ha cambiado mucho, y no comparte con el niño estas cosas. Cuando llega al aula se le nota esa necesidad de escuchar y de ser escuchado que tiene”, reflexiona Gabriel.
Agrega: “También dudo que muchos de estos adultos esté enganchado con el tema. Esa es una impresión propia, ya que no veo a los chicos con inquietudes de saber sobre el destinos de los refugiados, por ejemplo”.
Identidad y conciencia
Por su parte, Natanael Tymoszczuk maestro de 6º Grado (turno mañana) de la misma institución detalló: “Diferente a otros años, los chicos llegaron con muchas ganas. Ellos comenzaron 4º grado y luego se cortó la presencialidad”.
Al momento de hablar sobre el proyecto de convivencia, el docente dice: “Trabajamos el hecho de que podamos aceptarnos, de tener empatía con el otro, que podamos discutir y charlas lo que nos gusta o no”.
En relación al conflicto bélico, Natanael también referencia lo institucional de trabajar “el sentido de la paz”. “Estuvimos volcados mucho a la reflexión, a la charla. Ver cómo ellos se paraban frente a esto, que posición tenían ya que manejan mucha información aunque no saben codificarla”, refleja.

Este docente insta a sus alumnos “a poder pensar sobre este hecho, ya que le es lejano. Pensar sobre lo que está pasando como una falta de conciencia del otro”.
Algunos alumnos parangonaban este hecho con lo sucedido en Malvinas, por lo que le explicaron algunos padres. “Y yo les hablé de la pérdida de la identidad. Acá pasa los mismo y ellos pudieron observar esto: el hecho de quitarle identidad a un pueblo”, explicó.
Reiteró el trabajo realizado en torno al concepto de “paz”. “Yo lo volqué más hacia la plenitud de la paz. Sobre el concepto hebreo, Shalom, donde describe esa paz como la paz plena, que va más allá de nuestros sentimientos y pensamientos. Todo el esfuerzo que podamos hacer por esa paz, sería fantástico”, grafica.
“Hacedores de nuestra historia”
¿Qué aportaríamos cada uno para conseguir esa paz?, le preguntaron a los alumnos y alumnas. “Muchos pusieron respeto, amistad, compañerismo, tolerancia, juegos, cariño y está bueno porque esas palabras son de niños”, describe Tymoszczuk.
Otro interesante aporte que hace este docente es aquello de que “nosotros somos hacedores de nuestra historia. Y que podemos tomar decisiones respecto a eso. Siempre nos acordamos de esa frase “Nunca más”. En este sentido, reflexionamos y pensamos que estas cosas no se repitan ya que somos agentes de nuestra propia historia y queremos un futuro nuevo”.
