La Justicia ordenó reinstalar a Mirta Abregú como directora (interina) del CENMA 96. La educadora presentó un recurso de amparo en los Tribunales de Villa María solicitando su regreso al cargo debido a su condición de delegada departamental (suplente) por la lista opositora Pluricolor de UEPC después de haber sido apartada por una investigación a raíz de presuntas irregularidades administrativas.
A media tarde del 2 de noviembre, la propia Abregú, acompañada por un Oficial de Justicia y su abogado patrocinante Diego Sobrino se apersonaron en el edificio de calle San Fe para notificar la resolución judicial y tomar posesión del cargo que, recordemos, ocupa (de manera suplente) la profesora Beatriz Sánchez.

Cerca de la medianoche, en tanto, se originó un episodio de confusión a la hora de cierre del edifico. A raíz de los momentos de tensión acaecidos entre la Supervisora de la Región 3, principalmente, y los representantes legales, las llaves y/o las responsables de ellas, no aparecían por el colegio, lo que despertó la ansiedad de la preceptora Ruth Montenegro cuando se cumplieron las 22.45, hora estimada de cierre, y nadie le atendía los teléfonos. Paso seguido, con la presencia de un móvil policial en el frente, la secretaria interina apareció con las llaves y se cerraron las instalaciones.
CENMA 96: La Justicia notificó reinstalación de Abregú como directora
El lunes 2 de noviembre, a las 17.30, el oficial de Justicia Oscar Montiel se presentó en el CENMA 96, junto a Abregú y su abogado Sobrino, para hacer efectiva la orden del juez Guillermo Rius.
El magistrado dispuso la reinstalación “provisoria e inmediata” de la investigada Abregú (por presuntas irregularidades administrativas) en la dirección de ese colegio para su regreso a ejercer “efectivamente las mismas funciones que cumplía antes de su apartamiento”, hasta que se resuelva la causa madre que sustancia el área de Legales del Ministerio de Educación de Córdoba.
Cabe aclarar, asimismo, que el oficio firmado el 26 de octubre encomendó a Mena que se constituyera en la sede de calle Santa Fe 643, comunicara la medida a la autoridad del establecimiento y dejara constancia de lo actuado. De hecho, el acta dejó constancia de lo ocurrido en el establecimiento, aunque la tensión fue creciendo entre la supervisora Ponce y los integrantes de la visita inesperada.
Los detalles de un momento de tensión
La Supervisora de la Región 3 de Jóvenes y Adultos, por su parte, se comunicó vía telefónica con el asesor letrado de la cartera educativa para ponerlo en conocimiento de la medida cautelar. Según habría manifestado la propia Ponce, por lo que pudimos recabar, el asesor le indicó que recibiera el oficio y pusiera a Abregú en funciones.

La supervisora se habría negado a hacerlo de forma “personal” y facultó para este acto a la secretaria (interina) de la escuela, Carla Álvarez (reemplaza a la desplazada e investigada también por esta misma causa, Silvia Fassetta) para que lo recibiera. Álvarez acató la orden, recibió la copia y firmó al pie.
Las llaves
La directora suplente en funciones, Beatriz Sánchez, estaba ausente al momento del acto (se había retirado del colegio a las 17.10, corroborado por el cronista de Villa María Educativa) y las llaves de la Dirección no fueron entregadas durante la diligencia. Al concluir el acto, Abregú permaneció en el CENMA a la espera de las llaves para asumir sus funciones, cosa que no ocurrió, y regresará a media tarde del 3 de noviembre para hacerse de una herramienta indispensable para desempeñar, nuevamente, su cargo.
“Abregú es delegada de la UEPC. Para apartarla de la Dirección, la Provincia debía pedir autorización judicial previa (desafuero). El juez ordenó que vuelva a ejercer el cargo con las mismas funciones que tenía. Eso incluye tomar las decisiones que le corresponden como directora de la escuela”, sostuvo Sobrino a este portal, una vez culminado el acto judicial.
Agregó: “Hoy ella se presentó en la escuela para asumirlas y, cuando concluyó la diligencia, todavía estaba esperando las llaves de la Dirección”. En cuanto a la verborragia en la actitud que la supervisora habría tenido para con él y el funcionario Mena, Sobrino señaló que ambos decidieron “bajarle el tono” a las severas descalificaciones que Ponce disparó sopesando “lo importante en la efectivización de la medida” y no la disputa con la autoridad ministerial en la región.

