Día de la Directora/Director: “Me formé con el propósito de ser un medio de justicia social”

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En Argentina se celebra cada 28 de setiembre el Día de la Directora, del Director, de la Vicedirectora y del Vicedirector. La docente Melisa Olaviaga hace tres años tiene a s cargo los destinos de la Escuela Rural Julio A. Roca de la Colonia Monte de los Lazos, ubicada a algo más de 10 kilómetros del centro urbano de Villa María.

Ese conglomerado rural alberga, entre sus pobladores, a casi un 80% de población de hermanas y hermanos bolivianos que se radicaron en el lugar para desarrollar distintas unidades productivas.

“Acá hay papás y mamás que no saben leer ni escribir, llegan de Bolivia con esa particularidad. Eso te toca el alma. Mi corazón está en este lugar por eso…, con esa misión, de que todos los estudiantes de esta escuela salgan alfabetizados. Siento que así es una forma de hacer justicia social, pero con acciones”, dice Melisa, en su día, a Villa María Educativa.

Día de la Directora/Director

La efeméride se conmemora para destacar la función esencial que cumplen las y los directores, y vices, en el sistema educativo. El cargo de gestión directiva resulta casi imprescindible para el desarrollo de la actividad escolar, ya que su labor sostiene la organización institucional y orienta los procesos pedagógicos.

Melisa Olaviaga, licenciada en Gestión Educativa, licenciada y profesora en Educación Primaria y Diplomada en Neuroeducación y Educación Emocional, recorre todos los días más de 30 kilómetros entre su hogar y la escuela que el 3 de noviembre cumple 100 años.

Gestionar distintas emociones

“Me levantó a las 7…, 7.30 salgo de casa y cerca de las 8 ya estoy en la escuela. Vuelvo después de las 3 de la tarde”, cuenta.

Gestiona, a diario, además acciones que no sólo tienen que ver con lo educativo, también se encarga de la burocracia para que llegue a ese contexto controles periódicos de salud y programas alimentarios ¿Una mamá postiza”, le preguntamos. “Soy como una mama, tal cual, así…”, responde.

En su propio vehículo llega a Monte de los Lazos, y no siempre suele fácil el arribo: las malas condiciones del camino de tierra (1,5 km. de distancia entre la Ruta 9 y su destino) hizo que se empantanara o que sufriera un choque en una curva pronunciada que existe en la zona. Las definiciones que utiliza para sintetizar su vocación docente hacen que esos desprendimientos económicos, que le causa costear los arreglos de su vehículo, no amedrenten.

La impronta de ruralidad

La economía. “Hoy en día la nafta está carísima. Ahora lo han arreglado, pero por las características de los caminos nos quedábamos empantanados varias veces… Es todo un tema venir a la escuela: implica poner en riesgo nuestras vidas, ya que viajamos un tramo por ruta… Las distancias son largas. Ponemos a disposición nuestros vehículos, que después arreglarlo, se hace muy difícil y costoso”.

Lo afectivo y vocacional. “Me formé sintiendo que debiera ser para algo que sirviera…, ser un medio que le sirviera a otros. Esa es mi misión. Acá hay papás y mamás que no saben leer ni escribir. Llegan de Bolivia con esa particularidad, y lo vemos a diario en las reuniones. Eso te toca el alma, porque esa persona esta como excluida de la sociedad. Mi corazón está en este lugar por eso…, con esa misión, de que todos los estudiantes de esta escuela salgan alfabetizados. Siento que así es una forma de hacer justicia social, pero con acciones, y ayudar que sean libres de poder elegir, decidir, poder ver la realidad…”.

La matrícula de las emociones

La matrícula escolar alcanza a 15 estudiantes en Inicial y 45 en Primaria, abrazados por un mismo edificio. Melisa es directora con grado a cargo (5° y 6°), otra docente para 1° y 2° y una tercera destinada a las clases de 3° y 4°. Durante la semana, además, llegan con su bagaje de saberes “las y los profes” de Arte, Educación Física, Música e Inglés.Sus estudiantes, además, comparten desayuno y almuerzo (PAICOR).

Cuando este cronista la saluda por su día, y le pide que nos sintetice las sensaciones que genera la efeméride, contesta: “Es un día emotivo. Te toca en primera persona…, gestionar una escuela implica muchas cosas”. Las frases sintéticas llevan implícitas sensaciones difíciles de ponerlas en palabras.

Desandar la ruralidad: “Un modo distinto de hacer escuela”

Sobre las implicancias que conlleva gestionar y educar en la ruralidad, la directora explica: “Tiene sus particularidades, no sé si hay un plus de esfuerzo, es una modalidad distinta. Es una realidad distinta. No sé si hablar de un plus, es más de (otros) contextos, particularidades, lo situado. Es un modo distinto de hacer escuela. Hay otros desafíos, quizás diversos a la urbanidad”.

¿Qué la hace diferente? “Las características de la comunidad. El contexto. Las particularidades…, y no sólo lo edilicio: la estructura, el plurigrado…, eso en cuanto a lo pedagógico. Además, como son los niños…, sus intereses, que son muy diferentes a los que están en las zonas urbanas”.

En cuanto a la gestión, agrega que “nosotras, acá en el campo, nos encargamos de todo y somos como una pequeña familia, a lo mejor en las escuelas más grandes no se llega a consolidar…, en algunas sí y en otros no, por la cantidad de gente… Acá pasamos muchas horas y años juntas…”.

La Julio A. Roca es una escuela que fue mutando a lo largo del tiempo, en cuanto a su población escolar, en sintonía con los habitantes de su zona de influencia. “En un principio, eran familias dueñas o peones de campo que se dedicaban a las tareas específicas: cría de animales, agricultura, lechería y ordeñe…. Hoy, con esta población actual, mayormente con el ingreso de la comunidad boliviana, mediante sus huertas muy desarrolladas, y cortaderos de ladrillos. Antes podría ubicársela como una población golondrina, hoy ya están instalado: los niños de familias originarias de Bolivia ya nacen acá…, de hecho, maestras anteriores le han dado clases al papá o mamá, y a sus hijos e hijas”.

El aniversario: Espacio de encuentro de la comunidad

El martes 3 de noviembre la entidad está cumpliendo 100 años de vida. El acto protocolar está previsto que se realice el miércoles 6, desde las 10 de la mañana, en donde, después del protocolo, se realizarán una serie de actividades.

En tanto, la Asociación Cooperadora, viene resguardando fondos desde hace dos años para organizar el sábado 14 de noviembre una Cena-Baile del rencuentro entre la comunidad y exestudiantes y exdocentes, que tendrá lugar en la Estancia Doña Elba.

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