La importancia que estudiantes puedan gestionar sus emociones en las escuelas, ya son considerados fundamentales por psicólogos y neurólogos. Una diputada presentó un proyecto en la Legislatura de la Provincia de Buenos Aires para que sea obligatoria en los tres niveles educativos.
“Hay que ponerlo en agenda porque es urgente, porque los suicidios en adolescentes han aumentado exponencialmente, donde uno de cada ocho tiene algún tipo de autismo”, advierte la autora de la iniciativa y psicóloga de profesión, la diputada Luciana Padulo.
Educación emocional
«La educación emocional es un enfoque pedagógico que tiene como objetivo principal promover el desarrollo de habilidades emocionales en las personas, ayudándolas a comprender, expresar y gestionar sus emociones de manera saludable y constructiva, fomentando la inteligencia emocional», señala el texto del proyecto. Además, agrega que es «una habilidad clave en pos del bienestar emocional y social, ya que afecta la forma en que las personas se relacionan con otros y consigo mismas, teniendo un impacto significativo en su calidad de vida y en la construcción de sociedades más comprensivas y tolerantes».
La autora de la iniciativa, además, agrega: “Después de la pandemia, hay ataques de pánico en niños y adolescentes que los bloquean porque no saben cómo gestionar las emociones, no saben dónde poner esa angustia que tienen y, en gran medida, son una generación que está atravesada por la locura de la velocidad de todo y no tienen el desarrollo evolutivo necesario para procesarlo”.
Definiciones
Mauricio Pedersoli, neurólogo infantil, plantea que puede desarrollarse un «entrenamiento» de las emociones. “Antiguamente se pensaba que el aprendizaje era solamente cognitivo y nada más, pero ya se descubrió que las emociones participan”, subraya.
Y dice: “La emoción es el pegamento de los recuerdos, porque lo que uno aprende en un contexto emotivo queda fijado en los recuerdos de manera mucho más concreta que si solamente uno se dedica a transmitir un dato especifico que, muchas veces, termina diluyéndose y no lo recordás”.
Por eso, explica Pedersoli, las estrategias para entrenar los impulsos que generan las emociones con el objetivo de mantener la calma, son fundamentales porque “cuando se está calmado y con menos estrés, se aprende más, se puede generar curiosidad, se puede generar confianza para que los chicos pierdan los miedos”.
Fuente: Página 12.

