El profesor José Gutiérrez alcanzó su jubilación como docente de la Escuela del Trabajo. Transitó 40 años de oficio dictando clases en los Talleres de Electrónica del IPET 49 mientras se comprometía de lleno en defensa de derechos sociales y laborales.
Sostiene que “el nuevo tiempo” que se viene lo atemoriza, le infringe nostalgia, analiza cómo ocupará su tiempo libre y dice que extrañará el contacto con estudiantes porque “revitaliza”.
“Es como un ciclo, la llegada de un nuevo gobierno liberal apunta para el lado de las escuelas técnicas”, sostiene a la hora de opinar sobre el presente de esta modalidad educativa donde peligra la titulación de 7 años de las y los egresados.
El “profe” Gutiérrez se jubiló de la Escuela del Trabajo
Es Ingeniero Electrónico (UNC) y su primer ingreso por el gran portal sobre calle Müller fue por una suplencia en 1984. Desde 1990 a 2024 revistió la nómina de docente titular: más de 40 años abrazando la modalidad técnica. Hasta el 31 de enero fue delegado escolar del gremio docente (UEPC), rol que desempeñó por muchos años.
Su vocación docente, en tanto, le hace continuar (en el régimen laboral nacional) como profesor de la UTN: da clases en dos materias de la carrera de Electrónica: Medidas electrónicas II (5° Año) y Control de Procesos (6° Año).

“Tener contactos con los jóvenes es muy revitalizador. Se contagia de los entusiasmos y está en contacto con las nuevas modas, la música, lo que hacen… Uno mantiene la mente abierta”, cuenta a Villa María Educativa.
“Me da un poco de miedo”
El profesor Gutiérrez sostiene que “uno se prepara para vivir de otra manera. Si te soy sincero, me da un poco de miedo: estar sin hacer nada, sin ninguna actividad, me da miedo entrar en una decadencia, vivir sin esforzar la mente, a tal punto que estoy buscando alguna actividad que me mantenga la cabeza en funcionamiento”.
Aunque, por otro lado “me causa mucha nostalgia. Hace 36 años que estoy dando clases en la Escuela del Trabajo y, si cuento una suplencia que hice en 1984, ya hablamos más de 40 años que pise por primera vez el lugar como docente. Mucha nostalgia con tantas personas que no volveré a ver”.
En tanto, piensa continuar al frente del aula: “Seguiré en la UTN, aunque tenemos un límite que son los 70 años (de edad, hoy cuenta con 65)”.
La educación técnica
Gutiérrez forma parte de un elenco protagónico como docente de una escuela técnica argentina y sus diferentes embates. Recuerda: “Lo más trascendente ocurrió por los años ’90. Cuando entré la escuela seguía con una dinámica parecida a los 20 años anteriores. En esos años llega la Ley Federal de Educación que, en 1996, eliminó directamente las escuelas técnicas: pasamos a ser todos IPEM. La idea fue cerrarnos…, de hecho, muchos talleres de algunas escuelas cerraron. Algunas nos opusimos a esto y llevamos adelante una lucha bastante larga, que duró un par de años, y se logró en nuestra escuela que los talleres se mantuvieran abiertos, pero las clases de taller se daban a contraturno y no eran parte de la currícula para que los alumnos estén obligados a aprobar”.
A su vez, trae a colación que “se demoró mucho en recuperarse de aquello. En 2007 hubo otra reforma y recién en 2012/2013 la escuela técnica volvió a tener las características que tenía antes, y que conserva hasta ahora”.
Aunque vuelve al presente y alerta: “Este año pasado comenzó una avanzada para reducir los años (de cursado) de las escuelas técnicas. Tener 7 años no es un capricho, ni una casualidad, sino que de otra manera no da la cantidad de horas técnicas para que el título sea de Técnico, por eso se había agregado un año”. Y enfatiza: “Quieren reducir las horas técnicas. Es como un ciclo, la llegada de un nuevo gobierno liberal apunta para este lado: reducir la enseñanza”.
Defensa de derechos sociales y laborales
Fue dos veces candidato a intendente por distintas alianzas con enclaves en la izquierda cordobesa (Frente de Izquierda y los Trabajadores en 2015 y por el FIT en 2019), candidato a primer concejal en las últimas elecciones municipales (FIT en 2023) y también pugnó por ser secretario general de la Delegación San Martín de UEPC, acompañado por la docente Mónica Sonzini (2011).

Consultado sobre cómo distribuirá su mayor tiempo libre, teniendo en cuenta su compromiso con las causas sociales y la militancia, si ello puede marcar su camino, responde: “No, la verdad estoy pensando en algo mucho más prosaico: hacer alguna tarea vinculada a mi profesión. Con la militancia…, hace algunos años… aunque sigo estando vinculado, sólo mantuve mi lugar como delegado escolar…, la otra actividad, más política, estoy un poco alejado y no estoy impulsando cosas. Ya me encuentro más en la periferia y no como alguien que milita o incita luchas gremiales, excepto salvo en el gremio docente”.
«Los militantes peleamos contra molinos de viento»
En lo referido a su militancia docente, Gutiérrez sentenció: “Los militantes peleamos un poco contra los molinos de viento. Los gremios están controlados por una burocracia, por lo menos, desde los años ’50″. Pero se esperanza: «De todas maneras, en el gremio docente (de Córdoba) ha ocurrido en 2023 un hecho muy importante: la Capital y Río Cuarto fue ganada por agrupaciones opositoras y combativas. Ellos (por el oficialismo) te dicen no se puede pero cuando Capital se plantea algo, pelea y lo logra. Esto abre una posibilidad muy importante, e incluso la alternativa que en las próximas elecciones la burocracia pierda la elección, está en una posición bastante delicada”.
A su vez, hace una lectura general de las posiciones de los gobiernos provinciales y nacional: “Cuando esos gobiernos se ponen en la posición de no te voy a dar nada, el dirigente gremial también debe radicalizarse porque si no, no puede ser opositor. En esa posición, a la burocracia se le hace más complicado…”. Y acota: “La situación que estamos viviendo es absolutamente explosiva: los de abajo no aceptamos esto (subas magras de salarios) y los de arriba no pueden o no quieren darnos otra cosa. Es una situación de tensión absoluta y se va a resolver de alguna manera: ocurre una gran manifestación, tipo 2001, tras lo cual deberán ceder los derechos o nos reprimen y logran que nos acomodemos a la miseria que nos dan… Ya no hay puntos medios, o muy pocos”.

