Estudio de la UBA: Vulnerabilidad, casi la mitad de los jóvenes está fuera de circuitos formales de estabilidad

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Un estudio de la Universidad de Buenos Aires (UBA) revela que el 48,9% de los jóvenes de 18 a 29 años vive en condiciones de vulnerabilidad. El trabajo, además, destaca la aparición de los «Triple Ni» y una altísima precariedad laboral.

El trabajo demuestra que esa actualidad laboral está íntimamente relacionada con la discontinuidad educativa, la deserción de la escuela y sólo haber terminado la primaria.

Estudio de la UBA

Se trata del Proyecto de Investigación y Desarrollo en Áreas Estratégicas con Impacto Social (PIDAE-UBA), denominado “Construir ciudadanía con jóvenes en contextos de vulnerabilidad”, bajo la dirección de Juan Cruz Esquivel, en colaboración con Felipe Vega Terra.

El estudio se propuso analizar las condiciones de la vida cotidiana de la población juvenil en Argentina, con el fin de contribuir al fortalecimiento de procesos de construcción de ciudadanía en jóvenes que habitan contextos de vulnerabilidad social.

En una primera instancia, contempló un relevamiento nacional sobre las condiciones de vida, las creencias y las expectativas sobre el futuro de las y los jóvenes vulnerables de 18 a 29 años. Se encuestaron de modo presencial a 1002 jóvenes entre 18 y 29 años, residentes en Argentina, que reunieran alguna de las condiciones de vulnerabilidad.

Se consideraron vulnerables las personas cuyo máximo nivel de instrucción es primario completo o menos con independencia de cualquier otra situación; y, del resto de la población de ese intervalo etario, las personas que integran hogares con algún tipo de privación, económica o estructural, según las categorías del Índice de Privación Material de los Hogares1 (IPMH) del INDEC.

Casi la mitad de los jóvenes está fuera de circuitos formales de estabilidad

Dentro de cada aglomerado seleccionado, se identificaron las áreas urbanas con altos índices de privación material del hogar y baja terminalidad educativa, según los últimos registros censales del INDEC. El período de relevamiento de datos fue entre diciembre de 2025 y enero de 2026.

El estudio asocia la exclusión laboral de los jóvenes de forma directa con las fallas en las trayectorias educativas y el abandono escolar temprano. La mayoría de los jóvenes vulnerables no terminó la secundaria, lo que frena de forma drástica su inserción laboral formal.

El secundario ya no basta: Para quienes sí completaron la escuela media, el título ya no es garantía de conseguir un trabajo estable. A su vez, se detectó una profunda desconexión entre las habilidades que exige el mercado laboral moderno y los conocimientos que brinda el sistema educativo actual.

Otros detalles

Por otra parte, el trabajo demuestra como muchas jóvenes abandonan las aulas para asumir tareas de cuidado no remuneradas en sus hogares, mientras que los varones lo hacen para realizar changas precarias de subsistencia.

En tanto, la deserción escolar está ligada al nivel educativo de los padres; a menor formación en el hogar, mayor es el riesgo de abandono.

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