Escribe: Simón Herrera (Docente panameño, investigador, ensayista, estudioso de la literatura y la historia indígena.).

“Mientras tengamos una educación mercantilista, los verdaderos objetivos de la educación difícilmente se van a cumplir a cabalidad”
Del 5 al 9 de junio se llevó a cabo en Panamá el II Congreso Internacional Contra el Neoliberalismo Educativo.
Tuve la oportunidad de participar para compartir y escuchar la experiencia de otros países. El evento contó con la participación de docentes de Colombia, Uruguay, Perú, México, Paraguay, Brasil, Guatemala, Argentina, Chile, España, y otros. Por la importancia que significó el Congreso haré algunas anotaciones que considero relevantes.
La educación influye mucho en la preparación académica de las personas y sociedades. Sus fines están claramente definidos en las leyes de diferentes países. No obstante, la política neoliberal está acabando con sus verdaderos objetivos. Ante esta realidad, el doctor Olmedo García, decano de la Facultad de Humanidades de la Universidad de Panamá, en su intervención, planteó la necesidad de transformar el mundo tomando las decisiones correctas para el bien de la sociedad. El mundo actual basado en el neoliberalismo ya ha impuesto su modelo educativo que no es precisamente la construcción de mejores sociedades, sino que crea mercados educativos e interviene ampliamente en los Gobiernos para sus fines particulares.
América latina
En América Latina, en general, la educación pública está sufriendo los embates de la educación neoliberal, la educación se percibe como mercancía educativa en todas sus facetas. Por eso, es menester convocar a los líderes de la educación, quienes son los docentes que realmente conocen la realidad, y de esta manera, unir consensos a nivel mundial. De lo contrario, no se podrá salir de la crisis educativa en la que se encuentra el mundo. La realidad es desafiante y preocupante cuando uno de los participantes manifestó que: “Mi país ha sido robado tanto que todavía tiene”. Esta afirmación demuestra la realidad no solo de Panamá, sino a nivel global de todos los países. Todavía existen recursos para invertir en la educación de los pueblos en todos los estratos sociales, al igual que en los territorios de pueblos originarios, siempre renegados, porque según los intereses capitalistas, sus territorios no son rentables, pero los pueblos originarios se mantienen anuentes y vigilantes a los nuevos desafíos. Por eso, uno de los docentes de Argentina, en su intervención, hizo un llamado hacia la resistencia contra el neoliberalismo educativo resumiendo su mensaje de esta manera: “Si luchas podéis perder, pero si no luchas, estás perdido”.
Ante estos desafíos, los conceptos emitidos por los participantes reforzaron la idea de que es urgente una educación para toda la vida, que el gran reto para todos los países, del cual Panamá no está exento, es formar, educar, transformar la educación, emancipar, liberar, convertir a los individuos en seres pensantes, que ellos mismos puedan construir los nuevos conocimientos, y no repetir lo que ya se conoce. Ya lo dijo en su momento el gran pensador y filósofo inglés Herbert Spencer: “El objeto de la educación es formar seres aptos para gobernarse a sí mismos, y no para ser gobernados por los demás”.
«Ayudar a crecer una flor a su manera»
O dicho de otro modo por el reconocido lingüista estadounidense, Noam Chomsky, quien no pudo viajar a la ciudad de Panamá para participar en el Congreso, pero reafirmó su compromiso a través de un video. En su momento, Chomsky manifestó que: “Enseñar no debe parecerse a llenar una botella de agua, sino más bien a ayudar a crecer una flor a su manera”.
Por otra parte, en tiempos de pandemia el derecho a la educación afectó a la población estudiantil más vulnerable. Esta situación obligó a muchas familias a invertir más sus recursos en la educación, cuando los Estados tienen la obligación de ofrecer las mejores oportunidades para sus habitantes. Muchas escuelas privadas incrementaron sus mensualidades, empobreciendo más el bolsillo de los acudientes. Existe un ataque sistemático contra la educación pública. Los Gobiernos no invirtieron para ayudar en esta situación ni mucho menos a mejorar la calidad docente, ofrecerles a los docentes las herramientas necesarias para mejorar sus condiciones de vida. Muchas veces las acometidas del neoliberalismo se presentan como las mejores oportunidades. El capitalismo avanza en la era digital en detrimento del verdadero proceso educativo. De esta forma, se va perdiendo paulatinamente la verdadera esencia hacia una educación de calidad.
En el caso de Panamá, la lucha en aras de buscar los mejores intereses en materia de educación no ha cesado. En ese sentido, la Asociación de Profesores de Panamá (Asoprof), que fue la que organizó este importante evento, estará siempre a la vanguardia de buscar las mejores oportunidades, exigir a los Gobiernos que cumplan los compromisos adquiridos. Prueba de ello, en el año 2022, a través de las luchas magisteriales se exigió al Gobierno actual cumplir con los compromisos pactados, aunque hasta ahora muchos de esos compromisos no se han cumplido. Todavía existen muchas escuelas sin reparar, las escuelas ranchos siguen existiendo. Por su parte, la Universidad de Panamá clama por un presupuesto cónsono con su población estudiantil, porque de lo contrario, diez mil estudiantes no podrán ingresar en los próximos años.
La labor docente es sublime, prepara a los jóvenes, los convierte en pioneros del futuro en diferentes ramas del conocimiento. Por eso, su labor debe ser dignificada, y cada vez más sus condiciones de vida deben ser mejores. Todas las demás profesiones provienen de la labor docente, pero definitivamente la educación necesita el apoyo de los Gobiernos. Mientras tengamos una educación mercantilista, los verdaderos objetivos de la educación difícilmente se van a cumplir a cabalidad.
(Fuente: www.laestrella.com.pa)

