Terminalidad secundaria en América Latina: Según un informe está muy ligada al nivel socioeconómico

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Las posibilidades de completar la secundaria en América Latina siguen muy ligadas al nivel socioeconómico. Solo 6 de cada 10 jóvenes del quintil de menores ingresos tienen el título, frente a 9 de cada 10 en el quintil más alto.

En Argentina, la proporción de jóvenes entre 19 y 24 años que tiene secundario completo creció 12,7 puntos entre 2014 y 2024. Sin embargo, se ubica en el quinto lugar entre nueve países de la región, por detrás de Colombia, Ecuador, Chile y Perú.

El último informe de Argentinos por la Educación, de autoría de Sandra Ziegler (FLACSO), Martín Nistal (Argentinos por la Educación) y Lucía Vallejo (Argentinos por la Educación), detalla los pormenores de la situación que se vive en Latinoamérica.

Terminalidad secundaria en América Latina

El trabajo comienza haciendo referencia al contexto regional. Puntualiza una mejora que se frenó a mitad de camino, siendo que, en las últimas dos décadas, América Latina mejoró sus tasas de finalización de la secundaria. Pero ese progreso se estancó entre 2010 y 2020: la secundaria sigue siendo el nivel donde persisten los mayores obstáculos para la retención y la graduación, y persisten además las desigualdades socioeconómicas.

En tanto, en relación con las reglas de juego distintas, explaya que todos hicieron obligatoria la secundaria, menos en un caso. La obligatoriedad de la secundaria llegó en momentos distintos según el país. Colombia es la excepción de la región: solo su Ciclo Básico es obligatorio, no así la educación media (10º y 11º grado).

Argentina mejora, pero queda en la mitad de la tabla

Por su parte, en cuanto a el nivel alcanzado, Argentina mejora, pero queda en la mitad de la tabla. Entre los jóvenes de 19 a 24 años, nuestro país llega a 2024 con 74,6% de terminalidad secundaria: quinta entre los nueve países, detrás de Perú y Chile (que superan el 90%) y de Ecuador y Colombia, aunque por delante de Brasil, Paraguay, México y Uruguay.

Puntualiza, además, sobre la brecha de género. En toda la región, las mujeres terminan más la secundaria que los varones. En los nueve países relevados, las mujeres de 19 a 24 años presentan mayores tasas de terminalidad que los varones. Argentina tiene la tercera brecha más amplia (+8,2 pp), detrás de Uruguay y Brasil, aun con niveles de terminalidad similares a los de Ecuador o Paraguay.

El origen importa

El ingreso del hogar sigue marcando quién egresa. En Argentina, el 59,6% de los jóvenes del quintil más bajo terminó la secundaria, contra 92,0% del quintil más alto: una brecha de 32,4 puntos. Las disparidades más acotadas de la región se registran en Chile y Perú (10,7 y 15,1 pp); el escenario de mayor desigualdad se da en Uruguay, con 62,7 puntos.

¿La brecha se achica o se agranda? En diez años, la desigualdad de origen bajó, pero no en todos lados. Por brecha socioeconómica nos referimos a la diferencia en los niveles de terminalidad entre el quintil de menores ingresos (Q1) y el de mayores ingresos (Q5) de cada país. Entre 2014 y 2024, Argentina la redujo de 44 a 32,4 puntos, una mejora similar a la de Brasil y Ecuador. Paraguay y Uruguay son los únicos países donde esa brecha aumentó en la década, pese a mejorar en términos absolutos.

Terminar tarde también es terminar

El pico de egreso llega en un momento distinto en cada país. Para cada edad, qué proporción de esas personas ya tenía el secundario completo al momento de la encuesta (2024): es decir, cuánta gente que hoy tiene, por ejemplo, 25 años ya terminó la escuela — no la edad en la que egresaron.

En Argentina, ese porcentaje llega a su punto máximo entre quienes nacieron en 1999 y hoy tienen 25 años (81%), más tarde que en Ecuador y Perú (pico a los 21) o Chile (a los 22). Según el informe, esto refleja que la terminalidad no siempre ocurre en los tiempos previstos, ya que las trayectorias pueden incluir repitencias o interrupciones.

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