Obra escultórica en memoria de Sobral: Poner en valor educación, cultura y arte

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Se emplazó la escultura “Neurósfera”, creada por el artista chaqueño Silvio Coronel, en la esquina de Tucumán y Sobral, el marco del centenario de la asunción del doctor Antonio Sobral como presidente de la Biblioteca Bernardino Rivadavia.

La instalación, por su parte, se dio en el marco del Encuentro Nacional de Escultores que tuvo por objetivo promover la cultura como derecho y el arte como forma de trabajo, entendiendo que el acceso a la producción y contemplación artística deben ser parte de una política pública sostenida, inclusiva y representativa.

Obra escultórica en memoria de Sobral

El lugar elegido fue la intersección de las calles Tucumán y Sobral, buscando homenajear el centenario de la asunción del doctor Antonio Sobral como presidente de esa entidad centenaria

Durante la propuesta, los escultores intervinieron piezas de hierro en torno a cinco ejes temáticos: Educación, Artes Visuales, Malvinas Argentinas, Producción e Industria y Naturaleza. De este modo, uno de los ganadores fue el artista del hierro Silvio Coronel, quien trabajó dentro del eje Educación, con el apoyo de la firma Cormetal.

“Sobral concebía la educación como un proyecto ético, cultural y político”

La presidenta de la BBRA Cecilia Bazzanella subrayó: “En tiempos complejos, resulta fundamental contar con espacios donde el arte, el conocimiento y la creatividad se conviertan en motores de nuevas posibilidades. Esta acción constituye un acto de política cultural que reafirma la centralidad del pensamiento, la memoria y la educación en la construcción de nuestra comunidad”.

Agregó: “Hoy inauguramos una obra que no es solo una escultura, es un símbolo, representa la potencia del pensamiento, la expansión del saber y la capacidad humana de crear, imaginar y transformar. Su presencia frente a nuestro establecimiento resignifica este paseo y lo convierte en un punto de encuentro entre la comunidad, la memoria y el futuro”.

Para Bazzanella “este momento adquiere un sentido aún más profundo al situarse en el marco del centenario de la asunción del doctor Antonio Sobral a la presidencia de la Biblioteca Bernardino Rivadavia. El estudio de su figura nos permite comprender un momento decisivo de la historia educativa y cultural de Villa María y de la provincia de Córdoba. Sobral concebía la educación como un proyecto ético, cultural y político, orientado a la dignidad humana, la autonomía moral y la responsabilidad social. Esa visión, tan vigente hoy como hace 100 años, es la que nos convoca a seguir construyendo una comunidad donde la cultura, la educación y la participación ciudadana sean pilares de libertad y de futuro”.

“La cultura es un campo fértil para la esperanza”

El secretario de Gobierno, Cultura y Relaciones Institucionales Marcos Bovo, por su parte, sostuvo: “Venimos a poner en valor una obra de arte que se pudo desarrollar a partir de una construcción colectiva y, en esa construcción, que fue en el Parque de la Vida, se pudieron desarrollar hitos culturales que, a lo largo de la ciudad, nos permiten reflexionar. La cultura es un campo fértil para la esperanza, nos da la posibilidad de ser ese bálsamo en la vida de cada uno de nosotros”.

Bovo: «Nos reconforta inaugurar esta obra de arte que hace a la cultura y a la educación»

Y enfatizó: «En este momento en el cual se cumplen 100 años de que el doctor Antonio Sobral asumiera la presidencia, nos reconforta inaugurar esta obra de arte que hace a la cultura y a la educación, que es el legado que él sembró en esta ciudad, una ciudad educadora y universitaria. Desde el Municipio, siempre ponemos a la educación en primer lugar, como punto de desarrollo. La educación es esa herramienta de transformación humana que, al mismo tiempo, permite el ascenso social de cada uno de los ciudadanos».

“Nos cautivó la oportunidad de observar el proceso creativo en tiempo real”

El estudiante de la especialidad Artes del Instituto Secundario Bernardino Rivadavia Felipe Cecchel sostuvo que haber participado del Encuentro Nacional de Escultores fue una experiencia movilizadora, que les permitió ver a artistas de todo el país convertir el espacio público en un taller a cielo abierto.

“Más allá de las piezas resultantes, lo que realmente nos cautivó fue la oportunidad de observar el proceso creativo en tiempo real. Descubrimos que no es lo mismo contemplar una escultura terminada que estar mientras el artista dialoga con la materia. Tuvimos la oportunidad de acercarnos, de preguntar y escuchar, recordamos especialmente el trabajo del escultor chaqueño Silvio Coronel, ver cómo una chapa plana, rígida y fría se transformaba en formas orgánicas, fluidas y llenas de vida”, cerró el estudiante.

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