Después de 36 años en las aulas como docente en lugares crudos se jubiló el profesor Néstor Gea.
Tiene 61 años. Además de docente tiene militancia política y gremial. Escribe poesías, construyó canciones que grabaron varios consagrados y guiones para cine.
Profesor Néstor Gea
“Estuve emocionado toda la semana. Decía que no me iba a pasar nada, pero este miércoles 3 de agosto se me escaparon las lágrimas. Fue hermoso lo que recibí de pibes y pibas que me hicieron tambalear”, señala.
Ahí estaban sus estudiantes del Abraham Juárez para darle un beso, un abrazo o filmarlo al momento de registrar su último turno y cuando a las 16.35 se iba por última vez en su bicicleta.
Describió esas instantáneas: “Eso es impagable. Los docentes esperamos eso…, no porque sea bueno enseñando, sino que vamos viendo sus ojos. Les dije por última vez que salgan a comerse el mundo”.
¿Y ahora?
“Estoy tratando de reordenarme, pero será muy duro”, responde a la pregunta sobre cómo será su día a día.
Dice: “Tengo muchas cosas sin terminar, estoy estudiando Derecho en la UNC y ahora podré viajar porque estaba cursándola como libre. Y pienso volver al Chacho salteño, tengo hijos allá”.
Su formación
Trabajó cinco años en un taller mecánico en Villa Nueva (desde 1979) mientras estudiaba. Ingresó con 17 años en ese taller después de terminar el secundario en el Instituto Manuel Belgrano. Comenzó a estudiar en 1981 en el Víctor Mercante el Profesorado de Historia y Geografía, egresando en 1984.
Días después, al igual que muchos otros educadores villamarienses, Gea buscó nuevos destinos y decidió instalarse en el norte profundo del país.
Esos lugares crudos
A las pocas horas de bajarse del colectivo ya tenía 15 horas en una escuela de Orán.
“Mi paso por las aulas comenzó en 1985: trabajé en Orán, Embarcación, muy poco en ciudades”, cuenta Néstor en diálogo con Villa María Educativa.
Con el paso de muy poco tiempo, Gea se cruza con el entonces diputado Lucio Rojas, padre del cantautor Jorge Rojas, quien lo anoticia de la inauguración de una nueva escuela en Santa Victoria Este en el Chaco Salteño. Desde 1986 se instaló en el monte chaqueño hasta la Navidad de 1999 que regresa a Villa María.
Santa Victoria Este (frontera entre Paraguay y Bolivia) fue el primer lugar en Argentina en registrar casos de cólera en el rebrote registrado en 1992. “Los primeros cinco muertos fueron de ahí, uno de ellos un niño”, nos recuerda Néstor.

Este docente remarca: “Mi paso por las aulas siempre estuvo combinado con cambiar las realidades de vida y en ese lugar era y sigue siendo muy dura”. Y se explaya: “Ahí se vive el racismo y el hambre de las comunidades indígenas. Hubo gente que me acompañó en esa aventura: fundar un diario rural, una radio, en el medio participar en cooperativas de hacheros y hasta fundamos el primer Partido Indígena de Argentina”.
Regreso a Villa María
A su retorno a Villa María, puso su brújula en cero y salió a buscar empleo. Lo consigue en el 2000 en una escuela rural de Balnearia (departamento San Justo) compartiendo tareas rurales con los tamberos del lugar.
En la charla remarca sus convicciones: “siempre estuve convencido que hay que educar para (formar) otra sociedad: distinta, mejor que esta”.
Por esta zona, trabajó en Alto Alegre, Tío Pujio, en escuelas de Adultos, en el Colegio Nacional y en el Servicio Penitenciario Villa María. “Fueron todas hermosas experiencias”, describe.
Finalmente concentró sus horas en el IPEM 56 Abraham Juárez y así pasó sus últimos diez años como educador.
“La sociedad, un aula más grande”
“El aula para mi ocupó un lugar muy importante ya que lo que hacía en el aula lo hacía afuera. Milito sindical, política y culturalmente”, enfatiza.

Junto al músico y poeta villamariense, Sergio Castro, radicado en el sur argentino, publicó tres libros de investigación. De esa dupla creativa, también, nació la prosa hecha canción “Kolla en mi ciudad” que supieron cantarla en el escenario mayor del Festival de Cosquín y la grabaron, entre otros, Bruno Arias (2012), la Bruja Salguero y Rubén Patagonia (1999).
Cuenta con material para publicar, al menos, dos libros de poesías.
Además, participó (como actor de reparto en el papel de un gendarme) del film “Hijos del Río” (1990) filmada en el Chaco Salteño bajo la dirección de Ciro Cappellari y el protagónico de Norman Brisky y Luisa Calcumil. También en 1991 colaboró en la realización del video documental «Rito Prohibido» («Ahutsaj») dirigido por Alejandro Árroz
“Fui haciendo diferentes experiencias. Siempre consideré que la sociedad era un aula más grande”, dice.
Enseñanza-aprendizaje
Consultado sobre si el hecho de dictar clases en zonas vulnerables cambia la óptica del tándem enseñanza-aprendizaje, contesta: “Sin duda de que sí. Siempre digo que me estuve especializando. En los profesorados no te preparan para eso. Me estuve especializando al trabajar con gente muy distinta a mí. A mí nunca me faltó nada, y a esa gente les falta todo”.

Los alumnos de Néstor, en el Chaco Salteño, han sido o son diputados, intendentes u otro referente en la zona.
Aún hoy mientras voy cerrando esta crónica, de la pobreza de esas etnias no se habla. Wichis, Chorotes, Chulupíes y Tobas siguen retrocediendo en el tiempo. Después de 400 años continúan reclamando los títulos de sus tierras. Al borde del Río Pilcomayo las comunidades esperan que no desborde y se lleve sus pocas pertenencias.

