Los sueños persiguiendo una carrera musical pueden encontrarse con los aprendizajes y melodías que conviven en “El Garage- Escuela de Música”. Este espacio funciona desde 2020 en La Rioja 279 (Barrio Güemes) de Villa María.
Quien dirige este emprendimiento es la profesora Deysi Giordano: estudiante (en proceso de Tesis) de la Lic. en Composición Musical (Con Orientación en Música Popular) de la UNVM, vocalista, compositora, directora el Coro del Centro Vasco y trabajadora del Instituto Municipal de las Artes.
La escuela forma parte del Programa de Incubadora de Empresas (Extensión de la UNVM junto a la asociación de empresarios-AERCA-) como emprendimiento artístico-cultural, donde reciben asesoramiento para transitar el desafío de instaurar el proyecto de la escuela en la comunidad.
“El Garage – Escuela de Música”
Los comienzos. Una vez egresada, como “curiosidad, básicamente, fue el estudio de la voz, y como poderla usar a pleno y aprovechar todos los recursos que me enseñaron en la carrera…”, cuenta Deysi. Con el paso del tiempo, junto a colegas y amigo/as, fueron viendo “lo lindo que era poner en práctica esa teoría-práctica, y viceversa constantemente, hasta que comenzamos a tener nuestros bosquejos de clases. Y comencé a descubrir que la trasmisión de conocimiento era algo que me gustaba y que me entretenía mucho…, esas fueron mis primeras andanzas como docente”, con tan solo 24 años y una pandemia que aportó “coraje”, según ella, y comenzó a adquirir los primeros equipos de sonido e instrumentos profesionales.

La curva de cantidad de estudiantes siempre apuntó hacia arriba, como el empuje que se le siente a sus definiciones: “comenzamos con muy poquitos…, y hoy ya son 35. Doce niños y niñas desde los 7 a los 12 años; cuatro adolescentes y adultos de entre los 27 hasta más de 60 años”.
El espacio
El hoy y ahora. Cualquier persona puede ingresar al mundo del aprendizaje en guitarra, piano, bajo e iniciación musical para niños y niñas. Más las clases de educación vocal: individual o grupal.



“Ese es el bagaje que tiene el espacio que hoy estoy coordinando: hoy hay muchos más elementos y personas que van y vienen, y no lo comparto yo sola, sino que somos varios, afortunadamente”, dice. Participan docentes que asisten de manera sistemática o parcial y otros que aportan su expertise en distintas áreas.
“Buscar la felicidad compartiendo una canción”
La búsqueda. “Hay muchos estudiantes que llegaron con la incertidumbre de saber si podían, o no, hacer música. En mis clases de canto, muchos querían saber si podían usar su voz para poder expresarse y es un hermoso momento poder demostrarles que es muy posible hacerlo, aún sin tener cuestiones teóricas. En general, son esas ganas de compartir música que genera que uno se sienta mucho más feliz…, es buscar la felicidad compartiendo una canción”, responde.

Hay ejemplos concretos: “En estos últimos meses, me ha pasado varias veces donde me dicen que bueno todo esto que me decís, como ahora puedo entender lo que me venías diciendo… Lo maravilloso que se siente al verlos cómo se les transforma la cara cuando ellos mismos van logrando lo que les decías. Esas son de las cosas más lindas que te pasan cuando haces este trabajo, y que no tienen un valor económico; creo que hay cosas que, compartidas desde lo humano, son cosas que a uno le hacen muy bien y a ellos compartir la música”.
“No endioso esas instancias porque me parecen puro mercado”
La Voz Argentina. Consultamos a la docente sobre la impronta que “estos realitys tanques televisivos”, que entran a la casa casi sin permiso, tienen en el presente de un intérprete. ¿Moda, agenda, trampolín, show business? “Tienen la razón de ser de una competencia, más que de hacer mella en la formación o en la calidad en sí. No lo subestimo, ni lo engrandezco…, son lugares donde cada uno puede usar o no como vidriera. Me parece bien que vayan aquellos que quieran ser artistas reconocidos. Capaz no vea calidad en algunos de los referentes del jurado. Escuché algunas de las voces, sobre todo las de Villa María y Villa Nueva, y me parecen que técnicamente están bastante preparadas, y aplaudo el valor y la constancia, que es súper importante para que se llegue a esa instancia”, opina Deysi.
Añade: “No endioso esas instancias porque me parecen puro mercado: si bien es algo que nos puede dar de comer, tiene su parte buena y otra muy mala. Como todo mercado hay quienes están en una posición muy favorable y hay quienes, por más talento que tengan, no van a estar nunca en esas situaciones de favorecimiento”.

