El día después de los reclamos públicos de familiares contra la directora Flavia Moreira frente al edificio del Jardín Edith Vera transcurrió con altibajos. A primera hora la directora habría increpado a aquellas mamás identificadas con la protesta por presuntos hechos de maltrato a estudiantes y docentes y cerca del mediodía intervino el Ministerio de Educación.
Moreira arribó al edificio con una sonrisa en su rostro, atravesó el portón de rejas donde aún permanecían los carteles en su contra, y no habló con ningún integrante de su comunidad educativa.
Jardín Edith Vera: ya intervienen en el conflicto
Para algunas fuentes consultadas la jornada estuvo “tensa”. A primera hora la directora no intercambió palabras “directas” con ninguna mamá sobre el problema, sólo amagó con la posibilidad de “suspender a nuestros niños, además de reírsenos en nuestras caras”, dijo una de ellas a Villa María Educativa.
Atravesada ya esas horas, a media mañana, los familiares recibieron un chat de WhastApp donde manifestaba que la inspectora de Nivel Inicial Zona 3019 Adriana Mellano los recibiría a las 11.30 en la propia dependencia escolar, acompañada por otros agentes del ministerio para intervenir de manera interdisciplinaria sobre la situación. Cronológicamente, minutos antes, Mellano habló con este cronista sólo para informar que “estamos trabajando al respecto, cuando haya información más concreta, podremos dialogar” y partió hacia las 400 viviendas.
¿Qué pasó en la reunión?
Durante la reunión, de acuerdo a lo que pudimos conocer, la inspectora Mellano hizo hincapié que este tipo de situaciones se deben solucionar hacia “adentro” de la institución, mostrando su desagrado en torno a que el hecho tomó estado público. Como respuesta, en este sentido, habría recibido que las actas están en la sede de inspección y no se avanzó en el particular, tal como viene sucediendo con otros hechos de similares características, y distinta magnitud, que nos ha tocado relatar.
Luego, la funcionaria trato de explicar que los reclamos deben ser atestiguados de manera individual, ya que lo recogido hasta el momento “no bastaría para tomar decisiones, ya que son cuestiones generales”. Fue allí donde cada una de las presentes relataron los sucesos de presuntos malos tratos de Moreira hacia estudiantes y otras docentes (algunas de ellas piensan reinstalarse en otros jardines debido a las situaciones vividas) que hayan sido presenciados “particularmente” por familiares.
Este 2 de octubre, en tanto, en la sede de Inspección del Centro Cívico, volverán a encontrarse las partes para continuar con los testimonios, que seguramente formarán parte de un expediente, que con el tiempo decante en una solución.

