El sumario administrativo ordenado contra la reinstalada Rosana Castro en la dirección del CENMA Villa Nueva concluyó “eximiendo de responsabilidad” que se le imputaba “por no haberse superado el estado de la duda”. Distintas fuentes consultadas por Villa María Educativa, frente a la polémica generada tras su regreso a las funciones, prefieren no hablar sobre este resultado, pero no dudan que Castro no habría ahorrado esfuerzos en buscar manos en la política partidaria e institucional para zanjar una resolución que desplegaba una serie de irregularidades en sus funciones.
El dictamen 2026/00000677 del área jurídica del Ministerio de Educación de la Provincia, al que tuvimos acceso, en base a la Resolución 1481/2022 que la había desplazado, concluye archivándolo “por no haberse logrado en la instrucción sumarial destruir el principio de inocencia, con el grado de certeza requerido en esta instancia, imposibilitando comprobar con plenitud los hechos que se le imputan a la misma, al no haberse superado el estado de duda”.
CENMA Villa Nueva
El Expediente Nº 0645-001706/2021, en sus considerandos, señala que “los hechos descriptos en el considerando de la citada resolución (la 1481/2022), por encontrase incursa -prima facie- en violación de los deberes del docente…, tipificando su conducta en las Faltas Graves y en las causales de sumario administrativo dispuestas…”.
Cuando avanza, a su vez, describe los hechos: “Mal gobierno escolar, negligencia u omisión inexcusable en el cumplimiento de las obligaciones a su cargo y en manejo de fondos o bienes de la repartición y hacer observaciones o represiones al personal delante de sus compañeros de tareas (primer hecho); Realización de un viaje escolar fuera de la localidad donde se encuentra ubicado el C.E.N.M.A. “VILLA NUEVA”, sin autorización de la Inspección de Zona (segundo hecho); Trato de manera discriminatoria a la docente V. M. B. (tercer hecho); Incumplimiento del horario laboral y no respetar las instrucciones de superiores ni la vía jerárquica (cuarto hecho) y Convocar a la Policía acusando a la Inspectora de Zona 6, Prof. Eugenia PONCE, de tener intención de robarle la clave de autogestión (quinto hecho)”.
Los considerandos, en tanto, culmina expresando que “atento a lo expuesto, corresponde en esta instancia dar por concluido el sumario administrativo, eximiendo de responsabilidad a la docente CASTRO de los hechos que se le imputan en la Resolución Ministerial N° 1481/2022, por no haberse logrado en la instrucción sumarial destruir el principio de inocencia, con el grado de certeza requerido en esta instancia, imposibilitando comprobar con plenitud los hechos que se le imputan a la misma, al no haberse superado el estado de duda”.
Inspector General: “Voy a preferir no hablar”
El Inspector General de la Dirección de Educación de Jóvenes y Adultos Prof. Sergio Cornatosky se excusó de hacer referencias al caso. Puntilloso en su breve contacto con este portal, sólo dijo: “A partir del modo en que se resuelve, voy a preferir no hablar, hablo mediante lo que está dicho en el acta”. En este sentido, el Acta de Toma de Posesión pone “algo” de claridad frente a los nubarrones que generó la finalización del proceso investigativo en contra de Castro.
Sí siempre, como suele ocurrir en este tipo de casos escabrosos, llegan por distintas vías ecos del malestar en que se encuentran inmersos los integrantes de esa comunidad educativa con el regreso de Castro. A coro, pero en crudo off por temor a represalias, las y los protagonistas de la vida cotidiana de la entidad, dicen: la ayuda de espadas políticas partidarias de Villa Nueva, Villa María y provinciales, para sortear el sofocón, incesantes gestiones gremiales y su característica impronta para “pelear” sitiales que tiene Castro. Siete fuentes distintas confiaron a este portal la repetición en salas de profesores, o recreos, de la frase atribuida a la propia directora reinstalada durante el proceso sumarial: “Ya van a ver cuando vuelva…”.


