Suplentes, interinas y mujeres: ¿Cuál es la situación de directoras y directores de escuelas?

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Un reciente informe de Argentinos por la Educación demostró que 3 de cada 4 directoras y directores de escuelas secundarias estatales son suplentes o interinos.

Los datos surgen del informe “Directores de escuela secundaria: ¿quiénes son y qué piensan?”, del Observatorio de Argentinos por la Educación, con autoría de Viviana Postay (Instituto de Enseñanza Secundaria y Superior de Villa Carlos Paz), Gabriela Catri y Martín Nistal (Observatorio de Argentinos por la Educación).

El documento describe algunas características de las y los directores de escuela secundaria e indaga en qué piensan sobre los principales problemas que obstaculizan la enseñanza y el aprendizaje, a partir de la información proporcionada por las y los propios directores en las pruebas Aprender 2019 (las últimas realizadas en el nivel secundario).

“A pesar de que la bibliografía especializada insiste en hablar de ‘gestión colectiva’, en la legislación de nuestro país continúa prevaleciendo una normativa bastante verticalista respecto de la función del director de escuela, en tanto responsable definitivo de todos los procesos que, por acción u omisión, se llevan adelante en el espacio escolar”, dice el informe.

“Es así que el director de escuela es la cabeza encargada de la traducción situada de las políticas educativas a los distintos contextos institucionales, encontrándose su labor cotidiana atravesada por trabajos tan diversos como producción de documentos institucionales, observación de clases, gestión de la convivencia, liderazgo de equipos docentes, diálogo con familias, desarrollo del curriculum, vínculo con instituciones de la comunidad, entre muchas otras tareas”, agrega.

¿Cuál es la situación de directoras y directores de escuelas?

Según el informe, el 75,4% de las y los directores de escuelas secundarias estatales son interinos o suplentes, mientras que solo el 21,8% son titulares de su cargo.

Por el contrario, en las escuelas privadas el 87% son titulares, lo que les asegura mayor estabilidad en el cargo y condiciones para liderar la mejora escolar en sus instituciones.

La posibilidad de habilitar mejora escolar y construir liderazgo está directamente vinculada a las condiciones laborales. Si las mismas poseen rasgos de transitoriedad, como sucede con el altísimo porcentaje de directores interinos y suplentes observado en las secundarias estatales, las posibilidades de compromiso y construcción de buenas prácticas decrece”, opinan.

Antigüedad de directoras y directores de escuelas

Las escuelas privadas cuentan, en general, con directores y directoras con más antigüedad que las escuelas estatales. El 28,9% de escuela privada tienen más de 10 años en el cargo en esa escuela, mientras que este número desciende a 14% entre escuelas estatales. En las escuelas estatales, el 34,4% de las y los directores llevan menos de dos años en el cargo; esta cifra desciende al 23,6% en las escuelas privadas.

Al respecto, dice el informe: “una posible explicación de la existencia en escuela privada de los directores más antiguos del nivel secundario, así como también el hecho de que los directores más noveles se hallan en las secundarias estatales, va de la mano con esta cuestión de la gran diferencia en el porcentaje de directores titulares que existe en ambos tipos de gestión”.

Más mujeres y con título superior no universitario

En las escuelas secundarias argentinas, el 33,4% de directores son varones, mientras que el 66,6% restante son mujeres. La edad promedio, en ambos casos, es 48 años.

En cuanto a la formación, la mitad de las y los directores de escuelas privadas (50,1%) tienen título universitario, mientras que en las escuelas estatales la cifra es 34,7%.

En ambos tipos de gestión predominan las y los directores con título superior no universitario (67,6% en estatal y 57,4% en privada). 2 de cada 10 directores de escuela privada (19,4%) tienen posgrado universitario; la cifra desciende al 11,2% entre los directores de escuelas estatales.

¿Cómo accedieron al cargo directoras y directores de escuelas?

El acceso al cargo difiere en ambos tipos de gestión. En las escuelas estatales, accedieron a su cargo principalmente por concurso (54,3%), seguido por el puntaje (29,8%). En el sector privado, en cambio, predominan otros procesos de selección (69,9%), y solo el 22% accedieron a su cargo por concurso.

“Los directores del sector privado poseen mayor margen de maniobra en sus decisiones, pueden tomar y despedir docentes, contratar capacitaciones a medida. Es entendible, entonces, que este alto nivel de discrecionalidad se vea también reflejado en las designaciones de las personas para los puestos de directores. Por el contrario, los directores del sector estatal se encuentran atados de pies y manos respecto de estas mismas decisiones y acceden por concurso, con mayor o menor grado de transparencia en el proceso”, reflexiona Verónica Gottau, investigadora asociada del CEPE en la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT).

“Una vez más quedan expuestas las limitaciones de los directores de escuelas estatales en cuanto a la autonomía del proyecto institucional. En este escenario cabe preguntarnos por qué seguir limitando las funciones del director de escuela pública”, plantea Mariano Narodowski, profesor de la UTDT y académico asociado de Argentinos por la Educación.

Problemáticas cotidianas en la escuela

Al ser consultados sobre diferentes problemáticas que afectan el aprendizaje y la enseñanza, las y los directores de escuelas secundarias estatales y privadas difieren en algunas percepciones.

El ausentismo e impuntualidad de los estudiantes, la inadecuación de las instalaciones y equipamientos, y la debilidad del vínculo entre las familias y la escuela preocupan especialmente a los directores de escuelas estatales.

Además, los directores de gestión estatal se muestran más preocupados que sus pares de gestión privada por cuestiones como el ausentismo docente, la convivencia escolar, la falta de actualización docente, la rotación docente durante el ciclo lectivo y la suspensión de clases.

El documento resalta que los organismos internacionales coinciden en la relevancia de la profesionalización de los directores como factor central en los procesos de la mejora escolar.

“A la vez, investigadores de la educación alertan sobre los límites de estas intervenciones, en tanto directores y directoras operan en la primera línea de combate en un escenario de malestar desbordante (Duschatzky, 2009) y en un contexto de vulnerabilidad laboral con sobrecarga de responsabilidades individuales y escasez de incentivos salariales (Romero y Krichesky, 2019)”, concluyen.

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