Un triple en el colegio y minutos para Ameghino

0
547

Carlos Rivero es alumno de 6º Año del IPEM 147 que logró un triple en ese colegio y suma minutos en el equipo de Primer División de básquet del Club Ameghino.

Tiene 17 años, mide 2.03 metros y es oriundo de Salta Capital. Llegó en enero de 2019 a la ciudad y ya cursó tres años consecutivos en ese colegio.

Un triple en el colegio

El club, mis padres, el colegio… todos ayudaron. Nunca tuve la intención de dejar de estudiar”, le dice a Villa María Educativa. A raíz de un convenio entre el Manuel Anselmo Ocampo (MAO) y el Club Florentino Ameghino apareció esta posibilidad como la mejor opción.

Cursó 4º, 5º y actualmente lo hace en 6º año.

En lo deportivo es uno de los más chicos del plantel de Primera División del club de calle San Juan. Juega comúnmente de alero ala pivot, puesto competitivo dentro del staff.

Carlos comparte departamento con otro deportista que también estudia en el ex Comercial. “Nos envían los materiales, nos sentamos, hacemos las cosas y las enviamos”, sintetiza Carlos sobre su labor de estudiante. “De tener dudas, lo consultamos con otros compañeros o con el preceptor…”, expresa.

Con una sonrisa cómplice en el medio de sus palabras Rivero cuenta: “También hablo con el director. A Marcelo (Copari) le gusta mucho el básquet. Cuando hablo con él lo hacemos más de básquet que de otra cosa”.

Llegó para jugar en ese club en 2019 pero durante 2018 ya había realizado una prueba aunque decidió no incorporarse debido a su corta edad. “No me sentía preparado todavía”, recuerda. Al año siguiente vuelven a convocarlo y aceptó el desafío.

Carlos cumple con todas las actividades aúlicas y busca sumar minutos de experiencia en el básquet

Ameghino y Villa María fue el primer destino donde Carlos recalaba sólo, sin el acompañamiento de sus padres. Sí ya había participado en escuadras de otras provincias pero viajando para los cotejos.

Primero estaba como ansioso, nervioso debido a que creía que sería difícil todo, duros los entrenamientos y con un nivel muy alto y creía no estar preparado”, cuenta Carlos sobre sus comienzos. Agrega: “Cuando llegué acá, me presentaron, comencé los entrenamientos y me sentí muy bien la verdad”.

Uno de los principales eslabones de socialización de Carlos en una nueva ciudad fue el hecho de haber venido junto a tres colegas salteños que tenían el mismo propósito. “Iban a jugar conmigo, ya los conocía de otros equipos, y la verdad que nos llevamos bastante bien y eso me ayudó bastante”, recuerda.

Futuro y pandemia

Carlos tiene decidido seguir con la práctica deportiva pero no descarta continuar estudios universitarios.

Todavía no sé qué carrera seguir. Hay una carrera que siempre quise estudiar desde chico pero las orientaciones del Comercial (Economía y Administración) me gustan bastante”, dice. En esa encrucijada se encuentra siempre pensando en la vocación de niño: la Ingeniería Industrial.

Cuando llegué acá prácticamente no hablaba con ningún compañero salvo que ellos me hablaran”, relata sobre el alto grado de timidez que tiene su personalidad.

Esta forma de ser lo ayudo, considerablemente, a la hora de presentarse la pandemia, siendo que casi durante un año la vida pretendía transcurrir de manera “normal”. “Durante la pandemia no tuve mucho contacto con los profesores, salvo en algunos casos donde la materia lo requería”, dice.

Presente deportivo. “Me veo bastante bien, con confianza. Eso me lo ha dado el entrenador y su asistente durante los entrenamientos y las charlas”, sintetiza. “Busco seguir sumando minutos y aprovechándolo al máximo. En el futuro si la pandemia no se vuelve más pesada seguiré y si no continuaré estudiando”, expresa.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

17 − seis =