Se realizó la I Asamblea Infantil Provincial. La jornada reunió a delegaciones escolares de distintos puntos de la provincia, entre ellas la comunidad de El Jilguerito (Arroyo Cabral) para reflexionar y generar propuestas sobre el presente y futuro de las salas que habitan.
“Fue una experiencia muy significativa para nuestra comunidad educativa. En nuestro jardín venimos trabajando el proyecto ‘La sala que queremos: Infancias, ciudadanía y protagonismo’, y esta oportunidad le dio aún más sentido a ese recorrido”, nos dice la directora del Nivel Inicial El Jilguerito, Gisela Rojas.
Infancias construyendo propuestas para la escuela que quieren
El evento tuvo lugar en la Casa de las Infancias “María Elena Walsh” (Ciudad de Córdoba). Estudiantes de once localidades, entre ellas Arroyo Cabral, compartieron talleres, acciones culturales y un espacio de intercambios con el objetivo de transformar los entornos educativos.
Las actividades comenzaron, por la mañana, con un recorrido cultural y lúdico por el universo de María Elena Walsh, seguido de talleres reflexivos y un almuerzo compartido. Durante la tarde, el encuentro culminó con el desarrollo de la Asamblea Provincial, un espacio impulsado para dar voz a las infancias y promover la escucha activa.
La experiencia de El Jilguerito (Arroyo Cabral)
La directora de El Jilguerito, sintetiza la experiencia: “Acompañar a los estudiantes que representaron a nuestra institución fue muy emocionante, porque pudimos ver cómo, cuándo se les brinda un espacio de escucha y confianza, las niñas y los niños expresan sus ideas, comparten sus miradas y hacen aportes muy valiosos”.



Rojas, en tanto, subraya los objetivos de estas acciones. “Durante la jornada, el juego ocupó un lugar central como una forma de aprender, de encontrarse con otros y de ejercer derechos como participar, expresarse y ser escuchados. Además, las propuestas inspiradas en el legado de María Elena Walsh nos dejaron nuevas ideas para seguir fortaleciendo estos espacios en la vida cotidiana del jardín”.
“Nos volvimos con la convicción de que construir ciudadanía comienza desde la primera infancia, cuando ofrecemos oportunidades reales para que cada niño y niña pueda hacer oír su voz, jugar, participar y sentirse parte de una comunidad que los escucha y los valora», enarbola como insignia la directora de El Jilguerito.

