Las exequias del papa Francisco serán mucho más que un funeral. A la ceremonia asistirán delegaciones de entre 130 y 170 países, con la asistencia ya asegurada de alrededor de 50 jefes de Estado y de 10 soberanos reinantes.
Un evento de tal magnitud no será solo una ocasión para honrar la memoria de Jorge Bergoglio, el primer papa latinoamericano de la historia: la plaza de San Pedro se convertirá también en teatro de la política internacional, en escenario de la geopolítica y de la diplomacia. De ahí, el mural que apareció estos días emulando a un Francisco sorprendido por quienes vendrán a despedirlo.
En ese sentido, desde Villa María Educativa, solicitamos reflexiones entre docentes de la UNVM, sobre cómo quedaría, de ahora en más, la geopolítica mundial, tras la desaparición física de un líder casi indiscutido en la toma de posición sobre distintos temas que azotan a la globalidad.
La partida del papa Francisco y la geopolítica: “Superó la mediocridad de otros líderes”
Marcelo Montes, profesor de la Licenciatura en Ciencia Política (UNVM), subrayó: “La geopolítica, muchas veces, se entendía en términos de poder, de instrumentos materiales, que tienen que ver con la jerarquía de los Estados, y como defienden sus intereses nacionales. Tengo una concepción de la geopolítica más intersubjetiva, más valórica, y ahí aparece el legado de Francisco”.
“El papa era una figura, en estos 12 años de papado, que se había transformando en un líder indiscutido a nivel mundial, superando con creces la mediocridad de líderes europeos y norteamericanos que hemos tenido en los últimos años”, señaló el docente de las cátedras “Sistemas Políticos Comparados” y “Política Internacional”.
Para Montes “su mensaje fue muy creíble, masas enteras, católicos y no católicos, adhiriendo a sus mensajes ecuménicos. Su preocupación permanente por el conflicto israelí-palestino: siempre ecuánime, imparcial, no tanto para el lado de Israel, sino por el destino de Palestina. La preocupación permanente por las injusticias y la desigualdad en el mundo no desarrollado, y su ocupación sobre el cambio climático y los inmigrantes”.
El nuevo papa deberá “definir si la Iglesia va o no a tener una defensa clara y contundente sobre la democracia liberal”
Por su parte, el investigador del CONICET y Doctor en Filosofía, Dante Avaro “el nuevo jerarca de la Iglesia Católica Apostólica Romana tendrá, se prevé, varios temas calientes en agenda”.
Y, nos deja una lista de ellos, “sin que esta enumeración signifique jerarquización alguna. Veamos:
1) Conciliar posturas entre aquellos que consideraban la agenda de Francisco demasiado progresista con los otros que pensaban que era insuficientemente progresista.
2) Definir si la Iglesia va o no a tener una defensa clara y contundente sobre la democracia liberal.
3) ¿Cómo evaluará la jerarquía vaticana a los regímenes autocráticos que amenazan a las democracias por doquier?
4) El sucesor del Papa Francisco no podrá eludir la siguiente cuestión: ¿va la Iglesia a tomar partido en la nueva contienda geopolítica? ¿Podrá eludir tomar parte del creciente debate político europeo sobre la defensa de los valores occidentales?
Avaro, a su vez, es docente de la UNVM, maestrando en Ciencias Sociales (con mención en Ciencia Política) y licenciado en Economía.

