Desafío docente: cómo enseñar la práctica en Escuela del Trabajo

0
387

El desafío de enseñar la parte práctica durante esta pandemia se convierte en una odisea para muchos docentes y lograr atención por parte del alumno.

Los profesores de la tradicional Escuela del Trabajo vaya si sabrán de esta aventura capacitadora cuando sus estudiantes no están concurriendo a los talleres y éstos fueron reemplazados por una pantalla, con suerte.

Y nos lo cuentan.

Las tesinas vinieron a reemplazar a las pasantías. El mouse reemplazó al destornillador. La silla ocupa el lugar de la lona que se pone en el piso para ver, desde abajo, la pérdida de algún fluido.

El mail, el WhastsApp, los videos y los modelos 3D vinieron a reemplazar a las manos en la masa: hurgar en motores y sistemas eléctricos, no más de lo que le deparará el futuro laboral a esos estudiantes.

Esa realidad cambió de un día para el otro. Los docentes cargan hoy en sus competencias el desafío de hacer mantener la atención de sus alumnos.

En primera persona  

El profesor Javier Arroyo, Jefe de Taller del área Automotores, es maestro de enseñanza práctica y docente en una materia de 7º año denominada Formación en Ambiente de Trabajo.

“¿Cómo estamos trabajando o tratando de trabajar? No es fácil porque creo ninguno estábamos preparado para esto, por eso vamos día a día buscando (recursos) para ver qué le sirve más a los chicos”, dice.

Su materia es 100% práctica, no dicta nada de teoría, en esas 6 horas semanales venía desplegando pura práctica y de un día al otro apareció el Covid 19.

Trato de que no veamos nada de lo que está en la escuela, ya que el estudiante hace de 3 año que viene desarmando motores. ¿Qué hacía entonces? Tomaba trabajos de clientes, yo siempre tuve taller (en la faz privada), con distintos grados de complejidad, y trabajaban como si lo hicieran en una concesionaria”, detalla.

El alumno, en ese periplo propuesto por este docente, entraba el auto al taller, realizaba una orden de trabajo, entrevistaba al cliente y comenzaba a trabajar en el vehículo.

Ahora, tesina

Al promediar un año lectivo, ese estudiante comenzaba con las pasantías, el docente buscaba talleres para firmar convenios.

De 8 a 12 de la mañana, el alumno se desempeñaba en el taller elegido.

“Eso es lo que ellos más disfrutaban, ahora no se lo puede hacer, y lo reemplace por una tesina”, explica.

En ese proyecto final, que se lo trabaja de manera virtual y con el material extraído de la red, en donde se acoplan otras materias. “Ahí el alumno puede ver lo que vio en todos los años y aplica los conocimientos de todo el transcurso para conformar ese proyecto y a finales del ciclo lectivo (hasta marzo 2021) presentaremos ese trabajo (por Zoom) ante las autoridades del colegio”.

“Se nos complica”

Rubén Rubiolo, otro docente del IPET 49, explica: “En un año normal, realizamos tanto la teoría como la práctica, en el propio taller. Mucha práctica. Desarman y armar motores. Los alumnos van con mucho interés al taller. En esta modalidad cuesta sumar voluntades, porque sólo es teoría, ahí es donde se nos complica un poco”.

¿Cómo es ahora con la modalidad de trabajo virtual? “Se carga el material en el Google Drive que tiene el colegio, con una copia al correo electrónico de aquellos alumnos que tienen cuenta y al resto por WhatsApp”, cuenta. Los alumnos, responden a los trabajos con esas mismas herramientas.

“Algo errático, al principio”

Otro “profe”, Gustavo Corleti, le dice a VMEducativa: “En principio, la modalidad virtual nos sorprendió a todos… ya que no la esperábamos, más allá de que muchos de nosotros venía realizando cursos de esa manera. Pero dar clases, por esa vía, fue complicado y algo errático en la primera etapa y con el transcurso del tiempo se fue puliendo bastante

Corleti enfatiza que “de a poco fue mejorando la asistencia de los alumnos a las clases virtuales. Con la virtualidad tenemos que agudizar el ingenio ya que los chicos no pueden estar en el taller y tampoco hacer prácticas en la casa”.

Aunque cree que el alumno técnico tiene una ventaja: “es curioso, le gusta meter mano, le gusta hacer la práctica. Si nosotros incentivamos ese ingenio y lo impulsamos a que desarrollen lo que ven en la teoría, en algunos casos logramos que se interesen pero es un trabajo difícil y no siempre de buenos resultados”.

“Quedamos en deuda con la práctica”

Enrique Cerutti, dicta materias en 4º año: Motores 1 (6 horas de carga horaria semanales), Materia y Ensayos (4 horas) y Representación gráfica e Interpretación de planos (4 horas).

En 5º año, por su parte, Sistemas de Alimentación, admisión y escape (4 horas) y Sistemas hidráulicos y neumáticos (3 horas).

Este docente explica que en este año “especial” a cada asignatura trata de imprimirle una modalidad de enseñanza distinta.

Por ejemplo, para ver los elementos y el funcionamiento de una dirección asistida (de un auto) estoy utilizando videos animados, modelizaciones en 3D, con ayuda de Internet, que son muy claros”, describe.

Y se lamenta. “Nos queda sin hacer lo que es la práctica de taller, aunque en otras materias, con esta modalidad virtual es igual a lo que haríamos en el colegio ya que les envío modelos de piezas mecánicas para que ellos, utilizando las normas técnicas (IRAM), produzcan las láminas correspondientes y construyen en base a relevamientos, y se les envía planos para que interpreten”.

Distinto es, como otro ejemplo, “Motores 1, con una gran carga horaria técnica (práctica), ahí sí quedamos bastante en deuda con los alumnos porque, aunque sí hablamos de la teoría técnica, termina faltando el desarrollo de las habilidades en el montaje y desmontaje de sistemas que este año, lamentablemente, no lo podemos hacer”.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

dos × tres =