Se cumple el 108° aniversario de la Reforma Universitaria en Argentina. Aquel hito que construyó las bases de la educación superior pública en el país, vaya paradoja, a 39.420 días nos detiene tratando de entender los estados de ánimo de la comunidad de la UNVM frente al acta firmada hace 5 días con el Gobierno Nacional.
Los hay de todos los matices: quienes se apuraron para la foto, los que sólo se peinaron, los que tuvieron que reconocer el alivio momentáneo para el bolsillo y los que mascullan la hiel de un acuerdo que llega de la mano de un puñado de rectores, no de todos, con escaparates habilitados para entrar a la Casa Rosada.
“La defensa de la Universidad no les pertenece ni a los rectores, ni a los gremios, ni siquiera a los estudiantes. La comunidad salió a la calle a defenderla: acá nada a cambiado e iremos por la plena aplicación de la Ley”, sostiene un importante actor de la pelea que se entabló desde acá con el presidente de la Nación.
15 de junio-Reforma Universitaria: El hito como excusa
EN 1918 se estableció los principios fundamentales de autonomía universitaria: Cogobierno, concursos docentes y libertad de cátedra. ¡Vaya, vaya…!, diría un traductor al español de la voz del Súper Agente 86, esas bases crujen por estos años frente al desfinanciamiento prominente que propuso el libertario.
Quienes seguimos desde un principio este conflicto, y estudiamos paso a paso el desarrollo, vemos dos pilares que sostienen este duelo: uno técnico, y el otro, político. Ya volveremos para desarrollar estas dos aristas.
Por otra parte, recordemos que 49 universidades, no todas, llevaron el reclamo de la puesta en práctica de la Ley de Financiamiento a la Justicia, y que ya dos instancias fallaron a su favor. Ahora resta conocer qué decidirá la Corte Suprema, pero casi nunca las decisiones contradicen lo argumentado en las instancias anteriores.
Técnico y político
Javier Milei pretende ganar tiempo, por eso también participa de la batalla judicial, aunque sabe que perderá. Frente a los compromisos internacionales de pago de deuda, el “pasar el tiempo” se mensura en millones de dólares.
Cuanto más demore en definirse la Corte, más dinero se ahorrará en aplicar la ley y, como dicen los expertos en finanzas, menos dólares se “gastarán” en su aplicación: el gasto final para el ejercicio 2026 sería de entre 467 a 580 millones de dólares; y no de 1.400 millones; partiendo de la base que el costo fiscal de ejecución de la Ley de Financiamiento Universitario tendría un volumen de 0,2% del PBI, mensualmente serían unos 117 millones de dólares mensuales.
La Corte, se prevé, fallará a fines de junio, para que se aplique en julio y los gastos comiencen en agosto. Así, en términos técnico-fiscales, se ganó tiempo. Jugada maestra, aunque por las calles de Villa María la Cuarta Marcha Universitaria reclamó la urgencia en la puesta en marcha de la ley. Y, cuidado, entre octubre y noviembre, se esperaría un nuevo embate en la discusión del Presupuesto 2027.
Desde la arista política no hay mucho para agregar, porque cualquier lectora-lector avezado con este conflicto sabe bien que las actuales autoridades desfinancian, resquebrajan, alienta el odio, para romper y hacer que la responsabilidad del Estado para con las universidades sea la menor posible.
Ecos en la UNVM del acuerdo
Para analizar el clima interno de la UNVM posterior al acuerdo alcanzado, que significa un 24% de mejora salarial para Docentes y Nodocentes y la transferencia de fondos vitales para funcionamiento y becas que hagan arribar con un poco más de oxígeno a fin de año, hay que segmentar los roles de cada uno de los protagonistas. Eso sí, con bisturí en mano, para ser precisos porque en esta madriguera sofocante que acecha a casi todos los sectores sociales, hay zorros que se presentan como corderos, y les importa poco la educación pública, libre y gratuita.
Luego de conocido el acuerdo, los distintos actores salieron a “comunicar” los alcances. Desde afuera, se podría aportar, podríamos decir que una buena instancia socio-comunitaria hubiese sido una conferencia de prensa, con poco protocolo y más necesidad de agradecimiento, donde el Rectorado de la UNVM, el Decanato de la UTN, y todo el arco sindical, y sus centros de Estudiantes, socializaran sus ecos frente la aliviada coyuntura económica que se alcanzó. No ocurrió, cada uno desando su camino, y algunos quedamos atónitos esperando alguna voz que agradeciera, aunque hayan sido escasos, a quienes vivaban el paso de las cuatro Marchas Universitarias por la ciudad.
El día a día, más que importante
La UNVM recibirá un 20% de aumento en los recursos destinados a funcionamiento; además establece un 50% de incremento para las Becas Manuel Belgrano y la creación de una comisión que estudiará una nueva implementación de las Becas Progresar. Las miradas cayeron rápidamente sobre el rector Luis Negretti cuando hablaba de que se «comenzaba» a cumplir con la Ley. Interpretaciones, silencios y posturas como cartas existen en un maso.
Por su parte, el alivio coyuntural para los bolsillos de docentes, según la categoría, va de entre los 150 mil y 300 mil pesos, impactando sobre el aguinaldo, aunque no hay que olvidar que también incide en la retención (porcentaje) que impacta sobre la obra social, otro de los reclamos que urgían. El 16 de junio, desde las 19, el gremio ADIUVIM llama a una reunión virtual para analizar “el” momento atravesado.
Por su parte, los Nodocentes (APUVIM), hicieron lo propio el jueves 11 durante una reunión de la Comisión Directiva con Delegadas y Delegados de distintas áreas y sedes, donde se explicó el acuerdo y la implicancia para ese claustro. La categoría 7 de un Nodocente (la más baja) significa pasar de algo más de 950 mil pesos a 1050, dependiendo antigüedad y título, a percibir 200 mil pesos más por mes; así sucesivamente hacia arriba, y hasta para algunos 400 mil (la más alta).
“La noticia fue muy bien recibida, hace dos y medio que venimos peleando. Acá, lo que no tiene que confundirse es que no es un aumento salarial, es una devolución. Fue una conquista, porque logramos paritarias cada tres meses, pero seguiremos peleando por la Ley de Financiamiento”, sostuvo a este portal un afiliado, midiéndose para no mirar hacia los costados por la forma de comunicar de los otros claustros.
La realidad después del acuerdo, entre pasillos y grupos de WhatsApp, presenta matices: algunos mascullan futuras acciones urbanas, mientras otros descansarán algo después de tanto traqueteo. Ni más ni, ni menos, que aquello que se observan en otros estamentos dirigenciales.

