Emilse: de crear una escuela cooperativa en Bariloche a jubilarse en Villa María

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Emilse Lerin disfruta de este lunes 30 de agosto como su primer día de jubilada docente. Hoy no sonó el despertador a las 6.30. Llega el tiempo de estudiar, de crear artesanías y disfrutar de la familia.

38 años de experiencia y en los últimos trabajó en colegios de Villa María que la abrazo luego de un extenso recorrido pedagógico y directivo por hazañas innovadoras en Río Negro de la mano de economía social y el cooperativismo.

Trayectoria

Docente desde los 20 años. Sus primeras experiencias áulicas fueron en colegios de Capilla del Monte y La Falda.

Nació en Capilla del Monte. Estudio el Profesorado de Ciencias Económicas en el Instituto Garzón Agulla de Córdoba Capital.

Cuando cumplía 5 años de profesión decidió poner proa hacia Bariloche y así transcurrieron 28 años de carrera docente. Allí acuñó familia: marido y dos hijos.

Emilse registrando su último ingreso en el Manuel Ocampo

Mi trayectoria en Bariloche fue excelente. No sólo por haber formado parte de los institutos donde trabajé sino que tuve la suerte de formar parte de un equipo para armar una escuela cooperativa”, recuerda con marcado orgullo innovador a mediados de los `90. Y explica: “Éramos un grupo de docentes muy locos que creíamos que podíamos educar de una manera distinta”.

Así fue como nació una escuela técnica que hoy es una de las más reconocidas de Bariloche: la Escuela Cooperativa Técnica Los Andes. Allí desempeñó gran parte de su camino pedagógico: docente, vice directora y directora. “fue una experiencia extraordinaria. Ahí abracé todo aquello que tiene que ver con la economía social y el cooperativismo”, detalla.

La experiencia que termina en Villa María

Restando solo dos años para que llegara su jubilación, sus hijos deciden venir a Córdoba a estudiar. Uno ingeniería electrónica (UTN Regional Córdoba) y el otro una licenciatura en Cine y TV (UNC). Resolvió acompañar esos sueños y toda la familia armó valijas. “Somos muy unidos como familia y decidimos incursionar en Córdoba”, explica.

Con esas valijas en parte armadas, deciden recorrer Córdoba, a pesar de tener familiares en Capilla del Monte. “Conocimos Río Cuarto, San Francisco y cuando conocimos Villa María nos enamoramos de la ciudad”, recuerda. La eligieron por ordenamiento, limpieza y sus parques, nos dice.

Compartiendo una salida (pre pandemia) con alumnos del MAO

Sabía que mi parte laboral acá no iba a ser fácil ya que los sistemas (educativos) eran distintos pero tuve la suerte que el director del IPEM 147 me diera la primera oportunidad”, destaca. Así fue incrementando horas cátedras no sólo en ese colegio sino también en el Colegio Nacional y en el CENMA 96. “Así logré en estos últimos años poder compartir distintas experiencias, conociendo gente maravillosa”, dice.

Aprender con los alumnos

En estos años de carrera docente es como que uno va evolucionando. Transitando el día a día adaptándose al sistema y a los alumnos. Aprender junto a ellos ha sido para mí fundamental”, explica.

¿Qué diferencias existen entre aquellos primeros educandos de su clase hasta llegar a estos últimos que recibió en el aula?Muchos me preguntan lo mismo. Son iguales. La misma sensación de ser alumnos, adolescentes. La única diferencia, justamente, es esa evolución que se van dando”, responde Emilse.

Nunca haría comparaciones entre aquellos alumnos y los de ahora. Cada etapa tiene su particularidad y sus bellezas”, enfatiza.

Lo que uno podría criticar son los sistemas. En todos estos años he pasado por millones de sistemas educativos que se han ido modificando”, grafica.

“Me desgastó la falta de vínculo”

Emilse en este tiempo de pandemia, como sus colegas, tuvo que adaptarse a otra forma de enseñar. “A mí lo que más me desgastó fue la falta de vínculo con los chicos. Eso de mirarnos, estar atentos, del ida y vuelta, de poder visualizarnos”, remarca.

Como docente, la palabra educadora nos queda muy grande, soy quien los acompaña. Aprendo con ellos. Aprendí día a día con ellos«, sostiene.

Se entiende como una educadora que brinda herramientas “para el después. Lo que siempre quise enseñarles a ser seres pensantes. Lograr despertar curiosidad, pensamientos… Que sean seres pensantes”.

Despedidas y ¿ahora?

La semana pasada fueron sus últimos días de clases en los distintos colegios. “Me llevo una bolsa llena de cariño y predisposición de todos los alumnos, directivos y compañeras y compañeros de trabajo. Me sorprendieron muchísimo las despedidas y las muestras de cariño de todos los colegios”, describe.

Con despedida y flores Emilse se despidió de sus alumnos del Nacional

¿Qué viene ahora? No sé. Por un lado tengo ganas de estudiar algo que tenga que ver con el Diseño. Por el otro tengo mi necesidad de pasar tiempo con mi madre y mis hijos. Acomodarme en eso…”, explica.

No sirvo para estar quieta. Siempre me gustaron las artesanías…, a algo de eso me dedicaré. Seguramente estudiaré algo”, dice.

Emilse se ofreció a dictar charlas en aquellos colegios que lo deseen como vía de escape “para estar cerca de los chicos. El aula es lo más maravilloso. Lo que nos cansa a los docentes son las variantes en el sistema no el contacto con los chicos”.

2 COMENTARIOS

  1. La mejor profesora y directora que un alumno pudo haber tenido, una segunda madre.
    Gracias por haber sido parte de la Escuela Cooperativa Técnica Los Andes.
    Éxitos en lo que viene.

  2. Felicitaciones Emilse por tu jubilación… en este poco tiempo de compañero de clases aprendí mucho de vos, aprendí a quererte, respetarte y hasta nos hicimos amigos!!!! jajaja.

    Te mando un beso y esta historia no termina, continúa… y seguro será con ÉXITOS!!!!

    Italo

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