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Son estudiantes de Diseño Gráfico y arman campañas de concientización sobre el COVID 19

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Escribe: Profesora: Uriarte, Ana Carolina (E. Sup. Bellas Artes “Emiliano Gómez Clara”)

Es una preocupación constante, en las áreas de Diseño, que los profesionales estén preparados para afrontar las problemáticas de un contexto laboral cambiante.

Más aún cuando nos centramos en el Diseño Gráfico y una realidad que cambia velozmente, y exige un profesional avezado, actualizado y creativo.

Atenta a las necesidades del medio, y al perfil de Diseñador Gráfico que pueda responder a estas exigencias, la formación de este profesional ha dado un giro estratégico, teniendo como eje un Espacio Curricular anual que los desafía y los pone en situaciones laborales.

En cada uno de los tres años de formación para la Tecnicatura Superior en Diseño Gráfico, el futuro profesional se encuentra con las Prácticas Profesionalizantes.

Desde el año 2017 se ponen en marcha las modificaciones establecidas en la resolución (CFE Nº 295/16) que transformaba el plan de estudio, abriendo espacios curriculares nuevos y muy convenientes para los tiempos que corren.

La carrera está comprendida en tres (3) años lectivos en los cuales los estudiantes transitan por diferentes asignaturas, con formaciones generales, específicas y de fundamentos. Dichas formaciones sé integran en un espacio curricular dónde se ponen en práctica todos sus saberes, este espacio ha sido designado cómo: prácticas profesionalizantes.

El objetivo de dicho espacio no es sólo integrar los conocimientos adquiridos o en desarrollo de otros Espacios Curriculares, si no hacerlo por medio de la práctica en experiencias que fortalezcan el perfil de la carrera.

Implementado estrategias y actividades formativas con la finalidad de que los estudiantes consoliden, constituyan y/o amplíen las capacidades y saberes que se correspondan con las demandas del mercado actual.

La modalidad de dictado se efectúa de manera presencial, bajo un régimen anual, con la posibilidad de implementar aulas virtuales que permiten realizar foros de debate, acceder al material bibliográfico de cada asignatura e incluso realizar ejercitación de algún eje temático.

Pero en estos tiempos de pandemia se ha modificado esa estructura, cómo es de público conocimiento, y las clases son 100% virtuales donde se trabaja con los estudiantes poniendo en práctica todos los recursos tecnológicos que nos permiten integrar los conocimientos de cada asignatura trabajando la comunicación asincrónica y la sincrónica con video-llamadas. 

Desde el equipo docente de la institución se diseñaron proyectos que permitieran al estudiante integrar los tres saberes (saber, saber hacer, saber ser).

Es importante que el mismo adquiera una formación integral que le brinde la fortaleza y seguridad para aplicar sus conocimientos en un mercado amplio y competitivo.

Se busca vincular los conocimientos que conforman la Tecnicatura, y relacionarla de la teoría desde cada espacio curricular con la práctica, por medio de la implementación de distintas metodologías de trabajo, diseñadas con la finalidad de enfrentar a los estudiantes a problemáticas reales de trabajo profesional.

En cada uno de los  proyecto de las Prácticas Profesionalizartes se integran varios formatos o metodologías, como el estudio de casos, el trabajo de campo, la resolución de situaciones reales, la elaboración de simulaciones, las actividades experimentales, las pasantías, etcétera.

Dicha integración garantiza la vinculación con diversos contextos propios de los sectores específicos del campo de acción del Diseño Gráfico, que permiten a los estudiantes intervenir en el proceso de  diseño, es decir que puedan programar, proyectar, coordinar, seleccionar, gestionar y ejecutar piezas de comunicación visual, considerando el modo de reproducción ya sea impreso o en formato digital, respondiendo así  a las distintas necesidades comunicacionales ya sean estas informativas, persuasivas, administrativas o educativas.

Estas problemáticas permiten además Diseñar Sistemas de Identidad de Imagen, trabajando el concepto de cada institución para destacarla de su competencia, donde los estudiantes trabajan con situaciones reales, gracias al contacto con emprendedores.

La mixtura de diferentes formatos como, la resolución de situaciones reales y la elaboración de simulaciones, concede al estudiante la posibilidad de Diseñar Envases Individuales o Sistemas de Envase,  con diferentes características de mercado y de público objetivo,  con la finalidad de detectar las leyes establecidas tanto estéticas como formales que son el resultado de verificaciones experimentales realizadas primariamente.

Para que la construcción de Sistemas Señaléticos, resulte tangible se opta por implementar previamente el formato de estudios de casos, que permite analizar a los diferentes usuarios que transitan por cada espacio.

En la planificación de experiencias en el área de Sistemas Editoriales también se conjugan más de una metodología, debido a su diversidad de formatos, se persigue un reconocimiento del vasto mercado de posibilidades por medio del estudio de caso y se enfrenta a los estudiantes en situaciones reales.

Además, se efectiviza la participación y colaboración de los futuros Diseñadores Gráficos  en equipos interdisciplinarios, promoviendo el trabajo en equipo, con profesionales de distintas áreas como la Fotografía, el Diseño de Espacios, el Diseño de Indumentaria, las Artes Visuales, entre otros.

Durante el ciclo lectivo, se desarrollan secuencialmente prácticas que desafían al  estudiante a problemáticas profesionales que van incorporando complejidad a sus experiencias con el entorno laboral, ejercicio que les permite adquirir habilidades y destrezas para su desenvolvimiento competitivo en su contexto de trabajo.

Todas estas actividades están diseñadas y coordinadas por el equipo docente, quien plantea el brief de diseño con problemáticas reales/ simuladas, con diferentes objetivos encadenados al Perfil Profesional.

El ciclo lectivo 2020 comenzó con una problemática real que no podíamos ignorar desde las Prácticas Profesionalizantes, porque no sólo modificaba la modalidad del dictado de las clases, sino que transformaba el ejercicio de todas las profesiones al estar en riesgo la salud.

Durante los meses de febrero y marzo se dictó la Instancia de Ingreso de la carrera en la cual se pudo interactuar con los nuevos estudiantes de modo presencial, de esta manera se llegó a conocer y despejar sus dudas, mientras se observaban sus intereses personales e inquietudes. 

Desde el equipo docente se logró identificar un gran interés por las problemáticas sociales vigentes en tema salud. Éstos eligieron diseñar campañas de concientización social, para prevenir a la población en contra de la propagación del Dengue y el Coronavirus. Los estudiantes advirtieron rápidamente la problemática actual y cuál era su función como Diseñadores Gráficos en este contexto.

Es por ello que se retomaron las experiencias de la Instancia de Ingreso desde la Práctica Profesionalizante II, para proponerles a los estudiantes diseñar publicaciones con el objetivo de concientizar a la comunidad sobre el Covid-19. Los alumnos investigaron, diseñaron y gestionaron las publicaciones para redes (Instagram) en formato de historias para concientizar a la población sobre las medidas de prevención qué se deben tomar, fomentando el hashtag #quedateencasa.

De esta manera, las prácticas profesionalizantes dan respuesta a las problemáticas actuales, generando experiencias reales que permiten abordar gradualmente las multiplicidades del perfil profesional de la carrera.

Por lo que desde la Escuela Superior de Bellas Artes “Emiliano Gómez Clara”, nos alegra constatar en las imágenes que son el resultado de la actividad, que no solo estamos formado profesionales capacitados sino también ciudadanos responsables.

“El sistema educativo no es responsable de los problemas del país”

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La Universidad Pedagógica Nacional (UNIPE) publicó un libro que reúne varios artículos referidos a los principales temas del sistema educativo.

Hay cada vez más chicos en la escuela, pero aprenden poco. Hay cada vez más docentes, pero el salario promedio es bajo. En primaria se redujo la repitencia, pero en secundaria la matrícula se sigue desgranando. 

Cada avance en las últimas décadas de la educación argentina, parece ir de la mano de un «pero». Las últimas décadas han dado lugar a una gran cantidad de planteos, modificaciones y diferentes reformas.

La desigualdad social y los cambios producidos por la obligatoriedad de la escuela media son las grandes cuestiones estructurales que impactan en la educación en Argentina, así se desprende del Atlas presentado por la UNIPE y Le Monde.

«Pedirle a la educación que resuelva todos los problemas de la Argentina es exigirle demasiado, es depositar en la educación una expectativa que el sistema inevitablemente terminará incumpliendo», explica Adrián Cannellotto, rector de la UNIPE.

¿La educación, una promesa para resolver los problemas sociales?

Una sociedad cada vez más compleja, una contemporaneidad con múltiples problemáticas sociales, profundamente afectada por los desequilibrios producidos por los vaivenes de las crisis económicas, atraviesa las instituciones educativas e ingresa al aula.

Una heterogeneidad cada vez mayor es atendida, prácticamente, con los mismos recursos humanos que se disponían décadas atrás, en iguales edificios y con sus ya añejas estructuras, y bajo formas similares de enseñanza-aprendizaje.

Así cada gobierno viene con su receta, deja su impronta, marca una huella dentro del sistema y una idea queda anquilosada en gran parte de la sociedad. Una obsesión resiste el paso de los años y de los diferentes gobiernos: la educación como la gran promesa para resolver los problemas sociales de nuestro país. No obstante, resta  preguntarse: ¿Es esto posible?

Con esta pregunta disparadora, “El Atlas de la educación: entre la desigualdad y la construcción de futuro” revisa las principales problemáticas de cada nivel educativo, desde el inicial hasta el universitario, las desigualdades que los atraviesan, los mitos y las verdades en torno a los docentes, las inequidades territoriales y los diversos enfoques acerca de cómo enfrentar los problemas. 

Un informe que, acompañado por gráficos, infografías e ilustraciones, presenta una radiografía del sistema educativo desde 1983 hasta la actualidad.

Un trabajo que expone una realidad, no muchas veces reconocida, que muestra una escuela a la que cada vez se le pide más y se le da menos, que incluye a más personas pero que no logra que todas «aprendan», quizás porque no fue pensada para los sectores más vulnerables, aquellos que hasta hace algunos años estaban fuera del sistema.

En la actualidad la mayor parte de la población está dentro de las escuelas, la obligatoriedad ha dado lugar a una diversidad que antes no se veía en las aulas y la continuidad en los trayectos educativos ha permitido, no sólo que hoy hablemos de los primeros egresados de nivel superior dentro de un grupo familiar sino también, en menor medida, de los primeros promovidos del nivel medio.

Así, esta mirada y pretensión más inclusiva que la de antaño, debería implicar un mayor presupuesto, más aún cuando utópicamente se deposita en la educación la solución a todos los problemas. Situación que no se observa dentro de las fronteras nacionales, vale como ejemplo decir que en el 2018 el nivel de inversión educativa se redujo de tal forma que llegó a ser el más bajo de la última década.

Frente a este contexto y en la presentación de la mencionada publicación, el rector de la UNIPE, Adrián Canelotto, dijo: «el atlas consiste en un análisis de los principales números educativos de los últimos 30 años. El objetivo es mostrar que, si bien existen problemas coyunturales, hay núcleos estructurales que influyen en el sistema educativo que tenemos que resolver».

Además, hizo hincapié en dos componentes: “la obligatoriedad de la escuela secundaria -que complejiza la estructura en la medida que incorpora más gente al sistema educativo- y la desigualdad estructural de la Argentina. Este último punto, la creciente desigualdad del país, funciona como punto nodal del informe y explica gran parte de los problemas del sistema educativo argentino”.

Argentina: un país que acentuó su desigualdad

Nuestro país es cada vez más desigual. Según datos del INDEC se amplió la brecha de ingresos entre ricos y pobres, lo que derivó en un incremento del índice de desigualdad.

La megadevaluación, la inflación que se viene acumulando en los últimos años, el fuerte aumento en las tarifas, la recesión y la pérdida de poder adquisitivo empeoraron la distribución del ingreso y claro está, no es esto tarea ni responsabilidad del sistema educativo que sufre las consecuencias de estas políticas.

En este sentido se expresa el “Atlas de la Educación”: “Argentina se ha vuelto más desigual en todo este tiempo y la educación no ha podido revertirlo. Pedirle a la educación que resuelva todos los problemas de la Argentina es exigirle demasiado, es depositar en la educación una expectativa que el sistema inevitablemente terminará incumpliendo”, plantea el rector Cannellotto.

Así, aunque la escuela se presente como teóricamente igualitaria y la educación como un ámbito de valor incalculable a la hora de prevenir la pobreza y la exclusión social, la realidad es que el sistema educativo no es capaz de garantizar la igualdad de oportunidades.

“Si bien la escuela tiene una importante incidencia en el desarrollo económico individual y colectivo, hay que tener cuidado con la fantasía de que la educación puede garantizar la igualdad de oportunidades cuando las políticas económicas no lo hacen”, afirmó el rector de la UNIPE.

Muchos chicos fuera del sistema educativo

El referido documento, en sus 130 páginas, identifica que el 23% de los chicos de entre 3 y 24 años se encuentra por fuera del sistema educativo, que el 68% vive en hogares vulnerables y que el 81% de los sectores más críticos va a la escuela pública.

Al referirse a ellos, “sumados a la repitencia y la sobreedad primaria de los sectores populares, así como el abandono en la secundaria, constituyen emergencias coyunturales vinculadas directamente al crecimiento de la pobreza de los últimos años”, especifico el rector.

Frente a esto también se encuentran otros inconvenientes educativos más estructurales, entre los que podemos mencionar rápidamente la desigualdad entre provincias y la pérdida salarial de los docentes -en 2016 perdieron el 8 por ciento; en 2017 el 7 y en 2018 el 22, según este Atlas.

Situación que para Cannellotto debe ser atendida por el próximo gobierno quien “deberá encontrar un equilibrio a la hora de lidiar con estos problemas estructurales y con las emergencias coyunturales que dejó el macrismo”.