Las mujeres y las niñas siguen estando subrepresentadas en la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas (STEM), a menudo debido a estereotipos persistentes y al acceso limitado a oportunidades. A través de la educación, la mentoría y modelos a seguir visibles, la UNESCO apoya a las niñas para que fortalezcan su confianza y sigan carreras científicas.
La ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas (STEM) son fundamentales para el desarrollo sostenible; sin embargo, las mujeres y las niñas siguen enfrentándose a barreras que limitan su participación en estos campos, desde los estereotipos de género hasta el acceso limitado a una educación de calidad.
Impulsar la igualdad de género en la educación STEM
En la actualidad, las mujeres representan solo el 35 % de las personas graduadas en STEM.
A través de iniciativas que promueven la igualdad de género en la educación, la UNESCO apoya el acceso de las niñas a un aprendizaje STEM de calidad, fortalece la formación del profesorado y promueve programas de mentoría y de modelos a seguir que visibilizan a las mujeres en la ciencia.
Mediante la promoción de políticas educativas inclusivas, el apoyo a intervenciones basadas en la comunidad y la celebración de las mujeres científicas, la UNESCO contribuye a cuestionar los estereotipos y a eliminar las barreras sistémicas que impiden que las niñas sigan carreras científicas, en consonancia con las áreas prioritarias establecidas en el Llamado a la Acción de la UNESCO «Cerrar la brecha de género en la ciencia».
11 de febrero: Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia
El Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, que se celebra anualmente el 11 de febrero, es una oportunidad para sensibilizar sobre estas cuestiones.
La profesora de biología y química Edinah Nyakondi, junto con sus estudiantes Bethsebah Jeberio y Clarice Anyango, de la escuela secundaria femenina St. Clare en el condado de Nyamira, Kenia, compartieron sus experiencias y aportes para inspirar a todas las niñas a seguir sus sueños.
El camino de Edinah hacia la ciencia comenzó con la inspiración desde una edad temprana. «Mis docentes fueron un modelo a seguir para mí, lo que me conmovió y me motivó a incorporarme a la profesión y seguir sus pasos». Hoy, ella es ese modelo para una nueva generación de niñas: enseña ciencias y trabaja a diario para desmantelar los estereotipos profundamente arraigados en la sociedad.
“No es la falta de capacidad, es falta de confianza”
Uno de los mayores obstáculos que enfrenta entre su alumnado no es la falta de capacidad, sino la falta de confianza. En el caso de las niñas en particular, estas percepciones suelen verse reforzadas por expectativas sociales que, de manera sutil, sugieren que la ciencia no es para ellas.
Al formar grupos de aprendizaje solidarios y simplificar conceptos complejos, ella ayuda a que las estudiantes vean la ciencia como algo accesible y no intimidante. Está convencida de que, a menudo, la lección más poderosa es simplemente usar el propio camino como ejemplo. «Les muestro a mis estudiantes mis resultados académicos y logros para demostrar que el éxito en la ciencia es posible», explican.

