La Biblioteca Mariano Moreno sugiere una serie de lecturas enfocadas en la Semana de la Memoria por un nuevo aniversario de la instauración de la Dictadura Civil Militar en Argentina.
Las sugerencias de lectura están enfocadas en la literatura que aborda esos años y sus consecuencias.
La Biblioteca acerca una variedad de autores que abren distintos mundos literarios desde la novela, el cuento y la crónica.
La CTERA expresó su “absoluto rechazo” a la decisión impuesta por el Gobierno Nacional de fijar el salario mínimo docente “sin instancia de negociación con las organizaciones sindicales”. Fue por decreto y lo ubicó en 500 mil pesos.
Describió que “desconoce la paritaria nacional docente” y “atenta contra las condiciones laborales y salariales”. Además “profundiza la precarización y la desigualdad en el sistema educativo, afectando directamente a la escuela pública”.
Salario docente
La paritaria nacional docente no solo define el salario mínimo, sino que también es el ámbito donde se debaten cuestiones fundamentales como la infraestructura escolar, el presupuesto educativo, el financiamiento educativo y las partidas destinadas a la educación. “Su eliminación o vaciamiento implica un retroceso que pone en riesgo la calidad educativa y las condiciones de enseñanza y aprendizaje”, señalaron desde esa confederación.
“Convocamos a la comunidad educativa a mantenerse en estado de alerta y movilización en defensa de nuestros derechos y de la educación pública”, puntualizaron.
La Municipalidad de Villa María lanzó el programa «Ahora las infancias». La iniciativa busca fomentar la participación ciudadana de niños y niñas mediante consejos barriales y un gabinete infantil que abordará problemáticas locales.
De acuerdo al nuevo Gabinete de las Infancias, los dos temas que más preocupan son el cuidado del medio ambiente y la problemática del bullying, y solicitaron un abordaje conjunto entre el Estado Municipal y las escuelas.
La voz de las infancias
En el Centro Cultural, se realizó el lanzamiento oficial del Programa “Ahora las infancias, el barrio, la ciudad y el planeta que queremos”, edición 2025.
Esta propuesta promueve espacios de participación y construcción de aprendizajes para la vida democrática, donde niños y niñas pueden manifestar sus inquietudes, opiniones e intereses sobre diversas problemáticas que afectan a la comunidad.
“Este programa, que fue el primero en América Latina, permite que los niños en nuestra ciudad tengan voz, y que esa voz represente a cientos y miles de niños, que además permite que conozcan la experiencia de trabajar en equipo, que se conviertan en líderes, y también empiecen a identificar demandas que tienen los niños en relación a cosas que hay que corregir, que tenemos que cambiar”, puntualizó el intendente Eduardo Accastello.
El programa
Se establecieron tres Consejos de las Infancias distribuidos en diferentes puntos de la ciudad: el Consejo N°1 funcionará en el MuniCerca N°2; el Consejo N°2 en el Centro Cultural Leonardo Favio y el Consejo N°3 en el Centro de Gestión Comunitaria (Ex Gabín). Estos espacios contarán con la participación de 25 escuelas, de gestión pública y privada.
El programa contempla un cronograma de encuentros que se desarrollarán todos los sábados entre abril y julio, mientras que el Gabinete de las Infancias sesionará los días martes de 18 a 19 horas.
Llaman a concurso a estudiantes de Abogacía interesados e interesadas en ingresar al Poder Judicial de Córdoba. Convocan para cargos meritorios en Área Jurisdiccional, en Ministerio Público de la Defensa y sumariantes en las Unidades Judiciales del Ministerio Público Fiscal de la Provincia.
Se receptan inscripciones hasta el 7 de abril.
Concurso para estudiantes de Abogacía interesados en ingresar al Poder Judicial
La Oficina de Concursos y Junta de Calificaciones del Poder Judicial de Córdoba convoca a concurso de antecedentes y oposición, para cargos de meritorios en el Área Jurisdiccional, para el Ministerio Público de la Defensa y sumariantes en las Unidades Judiciales del Ministerio Público Fiscal en Capital e interior, mediante Acuerdo 303 Serie “A” del 20/03/2025.
Los estudiantes de Abogacía interesados en ingresar a la Justicia de Córdoba, podrán conocer las bases y condiciones accediendo al Acuerdo de Convocatoria y sus anexos, publicados en el botón “Archivos” en el sitio del concurso.
Los pasos
Para participar, deberán completar la solicitud de inscripción publicada en el sitio oficial del Poder Judicial de la Provincia (www.justiciacordoba.gob.ar ), en la sección “Concursos” hasta el día 07 de abril del corriente año, y adjuntar la documentación requerida para la admisión hasta el día 16 de abril del 2025 a la hora 23:59.
La convocatoria responde a que el vencimiento de los órdenes de mérito del concurso anterior será en septiembre del 2025 (AR N°1456 Serie “A” del 28/11/2017), la nómina de aspirantes actual continuará vigente hasta esa fecha o hasta que se apruebe un nuevo listado, luego del cual caducará automáticamente.
Requisitos
Los requisitos para presentarse a la convocatoria son los siguientes:
a) Ser estudiante regular o libre de la carrera de Abogacía de nivel universitario con título oficial, habiendo alcanzado un nivel de avance académico entre el 10% y el 40% de exámenes finales aprobados con promedio general no inferior a seis (6) puntos, computando los aplazos, considerando el total de las materias promediables que integran el plan de estudios;
b) Registrar actividad académica con examen final rendido en los últimos dos (2) años contados desde la fecha del presente acuerdo de convocatoria.
c) Tener aprobado al 16/05/2025 el examen de dactilografía y operador de PC en las instituciones que se indican en el Anexo “A” y conforme las temáticas y condiciones de aprobación detalladas en el citado anexo. Aquellos aspirantes que obtuvieron la aprobación de dicho examen en el marco de la convocatoria anterior. (Ac. 197 “A” del 16/03/2023), no deberán realizarlo nuevamente.
d) No podrán participar egresados de la carrera de abogacía, considerando como fecha de finalización de estudios aquella en la que rindió la última materia. Tampoco podrán presentarse a concursar los agentes que, al cierre de la inscripción, hubiesen sido designados en calidad de interinos o efectivos en planta permanente de los Programas 920 o 921 de este Poder Judicial.
Durante el 2025, los aspirantes deberán rendir y aprobar un examen sobre conocimiento jurídico cuya característica principal es que la identidad del aspirante se mantiene en el anonimato a través del uso de un número de control.
Los nombramientos serán oportunamente efectuados en función de las necesidades del servicio, conforme el orden de mérito que resulte. La participación o resultado del concurso no obliga a la designación del aspirante, más allá del número de vacantes que deban cubrirse.
Las consultas deberán canalizar exclusivamente por correo electrónico a: concursoingresantes@justiciacordoba.gob.ar
Escribe: Gustavo Matías Terzaga (Presidente de la Comisión de Desarrollo Cultural e Histórico “Arturo Jauretche” de Río Cuarto)
Nuestro país enfrenta una de las crisis más profundas de toda su historia. Pero resulta que no es una crisis coyuntural más, cíclica, sino el resultado de un proceso de desintegración nacional que se profundiza casi sin pausas desde el 24 de marzo de 1976 cuando el país fue sometido a una reconfiguración económica, política y cultural orientada a su sometimiento definitivo al capital financiero internacional. Lo que hoy presenciamos no es una crisis más, es la fase final de un modelo que lleva casi 50 años destruyendo la Argentina.
Pero la crisis no es solo económica o política, es primero cultural. Y, en efecto, el objetivo del trastoque deliberado de nuestro sentido histórico es el ocultamiento del crimen oligárquico. Desde la historia oficial de Mitre hasta la prédica colonial y cipaya de baja estofa de nuestros tiempos, el relato ha sido siempre el mismo: el país nació dependiente y está condenado a seguir siéndolo. Nos cuentan la historia de una Nación imposible, siempre al borde del colapso, como si fuera su naturaleza misma la que la empuja al fracaso. Al respecto, no falta nunca un argentino medio de fuerte vocación aspiracional sentado a la punta de la mesa, decir que “el problema de la Argentina somos los argentinos, que esto afuera no pasa”.
Malvinas
Malvinas fue el último gran acto de soberanía de la Argentina moderna, pero en su análisis, se omite el hecho de que el avance de una causa no está determinado exclusivamente por quienes la conducen, sino por el impulso y la esencia misma de su realidad histórica. Esta incomprensión es la que funda el prejuicio antimilitarista que pretende hacernos sentir seguros, completamente indefensos. Sin embargo, la Guerra de Malvinas fue, en su naturaleza política, la antítesis de todo lo que la dictadura había sostenido, promovido y ejecutado en términos antinacionales.
El pueblo y los trabajadores organizados lo entendieron perfectamente en un momento de profunda autoconciencia popular en aquellas plazas de marzo y abril de 1982, en repudio contra la dictadura y luego apoyando la reconquista de nuestro territorio, respectivamente. Pero esta aparente contradicción es precisamente el tipo de paradoja ante la cual las élites intelectuales progresistas suelen quedar desconcertadas, incapaces de reconciliar su marco teórico enciclopedista con la complejidad del suceso histórico. Por eso afirman que el pueblo se equivocó. ¡La pucha!
Lo cierto es que en el minusvalidante relato impuesto, Malvinas es reducida a un episodio irracional de la dictadura, deshistorizada y desvinculada de su verdadero contexto y, producto de ello, emerge la imposibilidad de la valoración correcta respecto de los intereses geopolíticos concretos de las potencias occidentales que justifican su presencia en nuestro Atlántico Sur, y la identificación de sus antecedentes en la línea histórica para completar el cuadro, como las invasiones inglesas de 1806 y 1807 o la ocupación ilegítima británica de 1833. Vale decir, en su real dimensión, Malvinas es un eslabón más en la continuidad histórica de la lucha por la independencia y, en términos subjetivos, un hecho irreductible en nuestra identidad nacional que proporciona al pueblo con todo su vigor, la autoestima necesaria para la forja de la convicción suficiente para autodeterminarse. Pero esto no se ha comprendido de manera clara e integral y, evidentemente, la falta de brújula que permite situarnos en tiempo y forma, disminuyó el potencial político que necesita ser antecedido por un diagnóstico racional.
El 2 de abril de 1982, por primera vez en décadas, el país dejó de mendigar y tomó la historia en sus propias manos. Y esa cruzada contra la OTAN, no resultó gratis.
Terminada la guerra, el imperialismo no castigó a la dictadura, castigó a la Nación. La derrota de Malvinas inauguró para la Argentina un estado democrático formal como dispositivo sutil y eficaz de sujeción colonial en su despliegue multidimensional: en lo historiográfico, en lo político, en lo económico, jurídico y normativo, en lo geográfico y en lo cultural. La división, el mareo y la desorientación ideológica del conjunto, es su resultado.
Pregunta: ¿Dónde se encuentra el centro geográfico de la Argentina? Una inmensa mayoría encuestada dirá: “cerca del Cucú, en Villa Carlos Paz”.
La estafa del Estado democrático
Nuestra política no puede reducirse a disputas institucionales vacías ni a la simple conservación de un andamiaje democrático desprovisto de contenido real. Una democracia puramente formal basada en el sostenimiento de estructuras que no representan la voluntad popular, es apenas una fachada de legitimidad que sirve para perpetuar el poder de quienes controlan el sistema desde las sombras.
La verdadera democracia no se agota en la rosca del parlamento, en una justicia domesticada o en la “libertad de prensa”, sino que reside en el ejercicio efectivo del poder por parte del pueblo. La democracia real es el ejercicio del poder por las mayorías populares, no un simple ritual electoral que legitima el saqueo del país con la naturalización de la alternancia. En síntesis, 50% de pobreza institucionalizada en el país desde el retorno de la democracia hasta hoy. Y la verdad es que el peronismo encuentra su razón vital en el Estado soberano, con industria pesada, astilleros y flota mercante propia, fabricaciones militares, orientación del crédito para el desarrollo nacional, FFAA en alianza con el pueblo, sindicatos, obra pública, etc. Todo lo que se viene destruyendo sistemáticamente con el tiempo. Ahh, pero que instituciones tenemos!
La dictadura y sus enseñanzas
Nos enseñaron que la dictadura fue obra de los milicos, pero ¿quién la financió? ¿Quién redactó sus leyes económicas, que siguen vigentes hasta hoy? ¿Quiénes se quedaron con el país mientras el pueblo era perseguido, torturado y desaparecido? No fueron los Videla ni los Massera los que saquearon la Argentina- inteligencia militar son términos contradictorios cuando la formación castrense es cipaya y antinacional- sino los mismos apellidos de los civiles que incluso nos gobiernan, disfrazados de republicanos. Decimos con esto que la dictadura de 1976 no fue un golpe del “partido militar”, sino la ofensiva definitiva de la histórica oligarquía para aniquilar el Estado peronista, desarticular la organización obrera, diezmar a una generación a fuerza de terror e imponer un nuevo modelo de acumulación basado en la valorización financiera y la extranjerización de la economía. Recuperar en el tiempo lo que Perón en parte les arrebató; una vil reacción al 17 de octubre de 1945, que nos desliza en el tiempo hacia el bombardeo de 1955 como antecedente para entender lo que nos pasó.
Con el retorno de la democracia, muchos de los responsables militares del genocidio fueron juzgados, pero los verdaderos artífices del plan de devastación –integrantes de los directorios de las grandes corporaciones nacionales y extranjeras como TECHINT, ACINDAR, CLARÍN, BUNGE & BORN, INGENIO LEDESMA y MERCEDES BENZ– quedaron impunes, o peor aún, ocuparon la presidencia de la Nación o la consideraron un “puesto menor”.
Con la caída de la dictadura, Alfonsín, lejos de reconstituir una estructura militar nacional ante la posibilidad que emergió de la experiencia misma de la guerra -y si, Radical- prefirió apoyarse en el viejo ejército liberal del 55, asegurando la continuidad del modelo de subordinación y permitiendo que los verdaderos beneficiarios del golpe del 76 siguieran dominando la escena. Geopolíticamente, la desmalvinización fue una estrategia deliberada con un propósito económico y político claro: integrar a la Argentina en la arquitectura del nuevo orden global del capitalismo financiero encabezada por el presidente norteamericano Ronald Reagan y la Primer Ministra del Reino Unido, Margaret Thatcher, que surgió tras la caída de la URSS. Su mensaje es inequívoco: la resistencia está prohibida, la subordinación es el único camino y cualquier intento de autodeterminación y desafío al orden global será castigado.
Fue recién con Néstor Kirchner que se empezó a desmontar el andamiaje simbólico de la dictadura, bajando los cuadros de los genocidas y promoviendo juicios e imputaciones que revelaron la complicidad civil en el terrorismo de Estado, por caso, la pugna con CLARÍN, Magnetto y el tema de Papel Prensa. Sin embargo, el kirchnerismo careció de un programa integral, de visión y de voluntad política que se propusiera arrancar de raíz el poder de los grupos económicos que fueron el núcleo organizador del golpe.
Sin prejuicios ni limitaciones. La construcción de un verdadero proyecto nacional en esta Argentina exige dos premisas fundamentales como pilares de su sustentación: la recuperación de unas Fuerzas Armadas con doctrina nacional y el enfrentamiento directo contra la oligarquía; asumir que no somos “distintos” o “rivales políticos” en términos republicanos, sino que estamos en guerra con ellos, ya que no podemos convivir ni se los puede domesticar.
Al no avanzar en esta dirección, y más allá de un puñado de importantes medidas nacionales que disputaron terreno a los agentes de la usura local e internacional (Fondos Buitres, AFJPs, YPF, Aerolíneas Argentinas, trenes, etc), los Kirchner dejaron intacta la estructura de poder, por caso, la Ley de Entidades Financieras de Martínez de Hoz, que era civil. En términos históricos, el gran obstáculo para la construcción de un Estado Nación soberano en la Argentina, nace de la fibra de la miserabilidad humana de los sin patria, que ha sido, desde siempre, el desprecio de las clases dominantes hacia el pueblo. Esa élite portuaria nunca quiso gobernar al conjunto ni a toda la extensión del país, sino administrar la dependencia con la lógica rentista del siglo XIX. Más acá en el tiempo, sus hijos y sus nietos, de Alsogaray a Milei, pasando por Martínez de Hoz, Cavallo, Macri y Caputo, se suceden figuras que expresan la misma matriz antinacional: la negativa a construir un proyecto propio y el empeño en someter al país a intereses ajenos. Milei, en este recorrido, no es una anomalía sino su consecuencia lógica extrema, un personaje grotesco que representa el fracaso histórico de una clase dirigente incapaz de estar a la altura de la potencia de una Nación que desprecian pero que pretenden dominar. La obscena impunidad que los envuelve los ha vuelto elementales. Y si no los detenemos, no es joda, nos hará bullying el Mago sin dientes.
Lo cierto es que los vencedores de Malvinas y los responsables del golpe del 76 están nuevamente en el poder, tal vez nunca se fueron, encarnados en figuras como Javier Milei, que rinde culto a los íconos más nefastos del colonialismo británico, como Margaret Thatcher.
La tragedia de la Argentina es que aquellos que entregaron la Nación y nos impusieron la dictadura económica, no sólo no fueron derrotados, sino que siguen gobernando y dominando los resortes de poder. Esto no está del todo esclarecido en las pancartas del 24 de marzo.
Hoy, el mismo modelo que se impuso con las botas en 1976 se presenta con la estética del mercado, el individualismo y la libertad. Y, aunque muchos en nuestras filas ahora les digan Fascistas, en realidad son los liberales con la conducta cruel, antinacional y mezquina de siempre. Este gobierno no es más que el regreso de la oligarquía en su versión más burda y agresiva. Ya no necesitan intermediarios, ya no precisan generales que hagan el trabajo sucio ni tanques en las calles, ¿para qué?, si es más efectivo y barato dividir como posibilidad al alcance de la mano, ante la evidencia del bajísimo nivel de anticuerpos del peronismo. Ahora han logrado que el pueblo vote por su propia miseria, que los trabajadores defiendan a sus explotadores y que los argentinos aplaudan la venta de su propio país. Y esto mismo nos ofrece la dimensión justa del avance de la colonización pedagógica de la posguerra y del repliegue identitario del peronismo en el marco de este Estado democrático.
La Argentina está llegando a su última encrucijada: o se organiza para recuperar su destino, o se convierte en un territorio vacío, sin Nación, sin pueblo y sin futuro, en apenas un lugar.
Estamos en la era de la muerte de las categorías políticas. Desde el retorno de la democracia, el dilema ha sido planteado falsamente entre “democracia o dictadura”, cuando en realidad, la verdadera disyuntiva es entre soberanía o dependencia. El falso dilema y la incomprensión nos ha llevado a consignas vacías como “El amor vence al odio”, o “La Patria es el otro”, desorientando el planteo de la lucha para las nuevas generaciones de militantes trazado en un plano horizontal entre derechas e izquierdas; mientras que en la consigna “Patria sí, colonia no”, por caso, se encierra todo el drama histórico nacional, que sigue inconmovible, verticalizando la pugna entre lo nacional y lo antinacional, pueblo, anti pueblo, como es y debe ser.
En cuanto a la dirigencia política, el problema no es solo lo que pasó, sino lo que sigue pasando. Porque lo que está roto y fragmentado no es solo el espacio político, sino la propia conciencia de lo ocurrido. No hay un diagnóstico unificado sobre por qué se perdió, ni sobre lo que se hizo mal en todo este tiempo, ni sobre lo que se debe hacer para recuperar el rumbo, nadie se asume como parte del problema pero todos quieren ser parte de la solución. Sin conducción, la oposición no será más que una fuerza testimonial, atrapada en la nostalgia de lo que pudo ser y en la impotencia de lo que no supo construir. Y en política, la nostalgia no suma, la impotencia no convoca y la indefinición solo allana el camino a quienes sí tienen un proyecto claro, aunque sea para destruirlo todo.
No permitamos enterrar a Perón como los radicales enterraron a Yrigoyen. No permitamos que Menem sea definitivamente nuestro Alvear. A diferencia del radicalismo, el peronismo aún conserva —dada la potencia y la vigencia del legado del General de la Patria, Juan Domingo Perón— la capacidad de representar al pueblo, pero atraviesa una crisis de identidad profunda. Mientras el oficialismo impone un discurso claro, aunque violento y regresivo, la oposición peronista sigue dispersa, sin conducción ni narrativa que convoque. No se trata solo de reorganizar estructuras, sino de recuperar una idea-fuerza que le devuelva sentido y dirección. El peronismo puede resignarse a ser un administrador dócil del orden vigente o reconstruirse como una fuerza soberana con un programa nacional de liberación nacional, volviendo a Perón. La buena noticia es que ese trabajo depende de nosotros.
Le dijeron que la historia sería difícil de publicar porque “no era apta para chicos”. La realidad era que “en los ´90 nadie hablaba del tema”. Graciela Bialet tenía alrededor de 28 años cuando escribió Los sapos de la memoria, un libro que marcó toda su obra y se basa en uno de los episodios más cruentos de la historia de nuestro país: la última dictadura cívico-militar.
La novela circuló en forma de capítulos sueltos fotocopiados hasta que Jorge Felippa y Mónica Ambort de la editorial cordobesa Op Oloop “se jugaron a publicarla”. Sobre esto, Bialet cuenta: “La verdad es que fue un suceso. Yo no esperaba que más de 500 ejemplares circularan y finalmente es un libro que nunca se paró de editar”.
Graciela Bialet: Los sapos de la memoria
Bialet vuelve, cada cierto tiempo, a escribir sobre identidad y memoria. Es como si a través de los años continuara tejiendo algo que nunca estará acabado. “La memoria no es una cosa del pasado, es una cosa del presente -dice-, y el arte siempre ha contado la historia de la humanidad, y lo seguirá haciendo, mejor que los propios libros de historia que escriben los que ganan. El arte siempre nos ha contado la historia de los vencidos”.
-¿Qué cosas te han ocurrido desde la publicación de Los sapos de la memoria (1997)? ¿Cuál fue el impacto del libro?
–Ha sido un antes y un después. Yo ya tenía varios libros publicados, me dedicaba y me sigo dedicando fundamentalmente a la literatura para niños, me encanta, es lo que me gusta incluso más que escribir novelas, pero la verdad es que Los sapos fueron sorprendentes.
Creo que el impacto mayor del libro fue que en esos años había, y sigue habiendo, mucha necesidad de leer esa historia. Es una historia que fue necesaria. A mí siempre me gusta citar la película de El cartero de Neruda: “la poesía no es de quien la escribe, sino de quien la necesita”. Yo creo que eso es la literatura. Lo digo como lectora. Los libros que necesito leer se quedan conmigo, me aferro a ellos, son testigos de mi vida. Y me parece que eso es lo que ha sucedido con Los Sapos.
-En Los Sapos, la historia de Camilo y la búsqueda de su identidad es ficcional pero se enmarca en la última dictadura militar de nuestro país. ¿Qué te llevó a escribirla?
–Yo soy de la generación que vivió muy de cerca la dictadura. Entré a la universidad a los 17 años cuando recién se inauguraba la Escuela de Ciencias de la Información y en mi facultad hay 45 desaparecidos. Éramos cerca de 200 inscriptos. No es una historia que me pasó de largo, tampoco era una historia que quería contar. Viví con mucho miedo y con esta culpa absurda de que no sabías por qué le tocaba a otros y no a vos.
Yo estaba en el Centro de Estudiantes, en mi facultad. Tengo muchos compañeros y amigos desaparecidos. Mi marido falleció hace ya 12 años. Él era un sindicalista que trabajaba con Tosco y también fue secuestrado, se escapó, se tuvo que ir del país, volvió, y con todo esto nos cambiamos trece veces en siete años de lugar de residencia para poder sobrevivir.
No me lo contaron desde afuera y cuando empezó a circular la teoría de los dos demonios en los 90, ahí me arrebató la necesidad de poder contar esta historia. No la quería escribir. Yo quería que pasara de una santa vez la dictadura para poder seguir escribiendo mis cuentos para niños que era lo que me ponía en un lugar de felicidad, de encuentro con el arte, con las infancias, pero cuando finalmente decidí ponerme a escribir, la historia salió así, a borbotones. Los sapos me escribieron a mí.
“La docencia es una profesión de lectores”
–Además de escritora, sos reconocida también por tu trabajo como educadora. En tu sitio web contás que te encantó ser maestra de nivel primario. ¿Qué nos podés contar sobre esa labor?
–¡Ay, sí! Yo creo que terminé siendo maestra por la dictadura. Cuando cerraron la Escuela de Comunicación, pude terminar la carrera cuando volvió la democracia, pero en el mientras tanto, hice el magisterio y me encantó. En realidad, la educación es un acto de comunicación permanente. Para mí, la docencia es una profesión de lectores.
La escuela fue creada para aprender a leer y escribir, no al revés. Uno lee mucho antes de aprender la escritura porque lee las realidades, porque entiende los cuentos. Y el docente es un profesional de la lectura. Lo que pasa es que en los espacios curriculares se ha cercenado el tema de la lectura…
-¿Se relaciona esto con la problemática de la comprensión lectora en las aulas?
–Bueno, yo creo que si los chicos no están comprendiendo, es porque no están leyendo. Los chicos nunca han leído más que ahora con las pantallas, nunca. Las clases más humildes, incluso, las clases con menos instrucción, con menos educación, todas están leyendo y escribiendo en la era digital. Pero, ¿son lectores? No. Algunos sí, otros no, están haciendo uso de la decodificación, eso seguro.
La decodificación es un elemento más dentro del proceso de aprender a ser lector pero no es lo mismo aprender a leer que formarse como lector. Esta formación del lector sólo se concreta leyendo todos los días en la escuela porque la escuela es el lugar de la lectura.
Una memoria en permanente construcción
A más de veinte años de su publicación, Los sapos de la memoria continúa su camino hacia nuevos lectores. Una versión interactiva del libro puede descargarse de manera libre y gratuita desde el sitio web de la autora.
“Hay que seguir haciendo práctica pedagógica de la memoria -dice Bialet-, porque la historia no es solamente la que te cuentan de San Martín o de Belgrano. La historia también es lo que te está pasando en este momento”.
Y agrega: “Tenemos que seguir insistiendo en la memoria como un insumo del presente… Docentes, padres, abuelos, tíos, todos debemos hacerlo. Porque nos toca seguir sosteniendo este planeta para las próximas generaciones y esa es una responsabilidad también”.
Escribe: Analía Ramírez (Profesora de Historia del Instituto del Rosario, ProA Villa María y FUNESIL. Integrante del Instituto Municipal de Historia).
Somos los sobrevivientes … los que propusieron los testimonios de los laberintos de las cárceles, de los pozos, de los aviones de la muerte, los que iniciaron el camino de la Memoria… (Fragmento de poema Los Sobrevivientes de Elvio Omar Toscano)
¿Qué papel tiene la escuela en la construcción de la Memoria Colectiva? ¿De qué manera enseñamos o abordamos los hechos que formaron parte del terrorismo de Estado en nuestro país desde el sistema educativo?
Esta semana, en distintos cursos de las instituciones donde ejerzo mi profesión tuve que abordar el tema del Día de la Memoria, la Verdad y la Justica y pregunté a estudiantes del secundario de primer y segundo año ¿que se conmemoraba, recordaba en esta fecha próxima y por qué del feriado? hubo un silencio abrumador…, esperé unos segundos y se me ocurrió preguntar otra cosa ¿Saben que pasó en Europa con el Holocausto Judío durante la Segunda Guerra mundial? , y las manos comenzaron a levantarse con mucha ansiedad…
Conversamos un rato y luego volvimos a hablar del tema inicial descubriendo que algunos conocían algunos datos muy dispersos de los sucesos tan terribles que sufrió nuestro país durante la época que conocemos como “Terrorismo de Estado”… Cabe preguntarnos… ¿Por qué saben más de un hecho europeo (a sabiendas que fue parte de una Guerra Mundial y parte de uno de los genocidios más grandes y cruentos de la historia) y con tanta claridad conceptual que de una época de la historia reciente de nuestro país con consecuencias tan dramáticas para nuestra sociedad? ¿Qué tipo de narrativas compartimos en las aulas acerca de estos sucesos? ¿Por qué aún hay tanto desconocimiento o impera en los discursos populares el “algo habrán hecho”? Tantas preguntas y causas…, no podemos abordarlas a todas, pero si podemos problematizar un poco ciertos aspectos.
El relato que acabo de narrar y que es una experiencia reciente sucede casi todos los años cuando tratamos esta temática en las aulas y nos invita a reflexionar acerca de la importancia de la construcción de una memoria colectiva y por supuesto y no menos importante del papel de la educación, de la escuela a tal fin. La misma debe abordar, con urgencia y responsabilidad académica y ética, lo que ni más ni menos el curriculum prescribe: “Educar por y para la Democracia”.
Memoria, Educación y Resistencia
A modo de comenzar me pareció importante reflexionar acerca del concepto de memoria, la misma está constituida por el nivel personal y también social, la memoria es una construcción activa, forma parte de nuestra vida cotidiana y de nuestros vínculos con el mundo y si bien es un rasgo individual también posee una naturaleza social y compartida.
La memoria histórica conforma nuestra identidad, tiene mucho que ver con el pasado, pero también con el presente, es una relación dialógica que se revisa, muta, se transforma y determina en gran medida lo que seremos en el futuro.
El Día 24 de Marzo, Día Nacional de la Memoria por la Verdad y Justicia, nos interpela a volver a pensar, analizar, discutir el alcance de esta fecha ya que conforma una memoria social y colectiva que abraza y defiende la idea democracia.
Es importante resaltar que la escuela tiene, y ha tenido, un papel fundamental en la construcción y transmisión de la memoria colectiva en nuestro país desde tiempos remotos, el papel político de la educación desde la construcción del Estado Nacional es indiscutible. Por ende, ante la avanzada actual de un discurso evidentemente negacionista y calumniador de vastos sectores de la dirigencia política sobre lo sucedido en la última Dictadura Militar, resistir de manera sostenida y activa es inminente, dentro y fuera de las aulas, repitiendo hasta el cansancio “Nunca Más”.
En la actualidad y como ya se mencionó, existe una clara promoción de políticas de olvido o de «reconciliación». Experimentamos, además, y no con poco asombro, como hay quienes están dispuestos a visitar el pasado para aplaudir y glorificar el orden y progreso que, en su visión, produjeron las dictaduras.[1]
Lo sucedido en la última dictadura militar en nuestro país cuenta con investigaciones científicas y fuentes históricas [2]que demuestran firmemente cómo las Fuerzas Armadas en nombre de “la aniquilación del terrorismo” utilizó toda la maquinaria estatal para actuar como verdaderos terroristas, al negar todo tipo de derechos y garantías a la población a la que decían defender, aplicando la tortura, la desaparición y el exterminio que se cobró la vida de distintos sectores sociales, entre ellos docentes y estudiantes.[3]
La escuela, la educación en general, fue para los militares un enemigo en potencia, el sistema educativo durante la última dictadura militar de 1976 a 1983 “estuvo en la mira”. En este contexto se destacaba, según los discursos oficiales, el poder de la educación de una forma paradójica y hasta contradictoria desde dos aristas diferentes: por un lado se concebía como un instrumento para la infiltración subversiva, por el otro como un pilar en la lucha contra el enemigo. A las estrategias ideológicas se sumó también el recurso de la violencia dentro de una concepción de “estrategia Nacional Contrasubversiva”, desarrollada por el Terrorismo de Estado. [4]
Las políticas de exclusión eran moneda corriente en ese contexto, existían decretos y resoluciones que limitaban el curriculum a enseñar a través de la prohibición de textos, autores y contenidos, y además se prohibían y desarticulaban las organizaciones sindicales docentes y estudiantes que también se tradujeron en expulsiones, cesantías y desapariciones. También se cerraron universidades y carreras, por ende, no podemos dudar de la clara intención que tenía el Estado en ese momento: cercenar el derecho a la educación de las mayorías. Además, se dieron las trasferencias de los llamados servicios educativos a las provincias que mostró claramente la falta de responsabilidad del Estado en su rol de educador.
Desde el Estado se instauró un reinado del Terror, con cierta legitimidad de los medios de comunicación y gran parte de la sociedad civil. El terror, el miedo impuesto, sobrevolando los estigmas de la sociedad fue la gran batalla que dieron los militares (¿la ganaron?), porque trasvasó el tiempo, porque aún hoy se vivencia, se siente, y sin lugar a dudas ha calado fuerte en la conciencia colectiva disciplinando sistemáticamente a vastos sectores de la sociedad. Entonces pensemos… No es casual, el silencio de los estudiantes de primero y segundo año en las aulas (como seguramente en muchas otras aulas de nuestro país), no es casualidad la falta de contenidos serios y responsables impartidos en la escuela para mantener la Memoria activa, viva, comprometida, no es casualidad la falta de diálogo y problematización en el interior de los hogares de estos sucesos tan traumáticos de la historia argentina.
Reconstruir el tejido social, no ha sido fácil en los años posteriores a la Dictadura, mantener viva la memoria ante los avatares de gobiernos conservadores ha sido una tarea ardua para muchos de los organismos de Derechos Humanos en nuestro país, entre los que merece la pena mencionar “Las Madres de Plaza de Mayo”.
El contexto que vivimos en nuestro país amerita hoy más que nunca una reflexión crítica y constructiva, romper con discursos que creíamos caducos, obsoletos como el “de la Guerra Sucia” o “La Teoría de los Dos Demonios” es imperioso. Comprometernos con la actual “Batalla Cultural” como muchos medios y políticos mencionan insistentemente no es una tarea fácil, pero es responsabilidad de todos y todas.
La educación, la escuela, nuevamente se encuentra “en la mira”. Por ende, el “Nunca Más” debe constituirse como brújula de nuestra praxis profesional orientado a respetar, proteger y promover los derechos humanos de todos y todas las y los ciudadanos, “Nunca Más” como límite a los negacionismos, a la impunidad y los desánimos del olvido y la desidia.
[1] Jelin, Elizabeth, Los trabajos de la memoria, 2002, Ed Siglo XXI.
[2] Entre las fuentes podemos mencionar el informe redactado en el Diario La Nación por el periodista Hugo Alconada Mon donde saca a luz un Archivo de Seguridad Nacional de la Georgetown University que da cuenta de una cantidad de muertos y desaparecidos alarmantes.
[3] Según la CONADEP, EL 5, 7 % de las víctimas del Terrorismo de Estado eran docentes y el 21% eran estudiantes. (Informe de la CONADEP 1985, p. 480.)
[4] Memoria y Dictadura, un espacio para la reflexión desde los Derechos Humanos, p 33.
El Instituto Leibnitz lanzó oficialmente una nueva propuesta educativa: Técnico Superior en Marketing Digital. Tendrá una duración de dos años y medio y la cursada será bimodal.
La señera entidad educativa, que está cumpliendo 40 años, continúa fortaleciendo sus principales fortalezas institucionales: tecnología y gestión.
El campo profesional de la tecnicatura pretende formar egresados y egresadas capacitadas para desarrollar servicios y productos en entornos digitales; además de brindar herramientas para aprender a diseñar, planificar e implementar estrategias de comunicación en medios digitales y a analizar el comportamiento del consumidor.
Estudiantes de esta nueva carrera, en tanto, recibirán conocimientos sobre: marketing digital y su relación con el marketing Global; Tecnología Digital; Comercio Electrónico; Redes Sociales y Análisis Web.
La currícula, por otra parte, prevé estas asignaturas: Sociología y Cultura Digital; Inglés; Psicología en el Proceso Comercial; Marketing I y II; Tecnología Digital; Comercio Electrónico; Estrategias Digitales; Desarrollo Emprendedor; Administración de Comunidades Digitales; Marketing en Móviles; Sitios Web y Publicidad Digital; Posicionamiento en Buscadores; Práctica Profesionalizante I y II; Plan de Marketing Digital; Estrategia de Ventas en Medios Digitales; Analítica Web y Administración Estratégica.
El secretario de Educación Carlos Torrendell dijo que impulsan una política que apunte a “probar distintos modelos de renovación de la secundaria”. Lo hizo durante su participación en el foro “Ejes para la mejora educativa en Argentina: políticas públicas y prácticas pedagógicas”, organizado por Educar 2050 y la Universidad Siglo 21.
Torrendell planteó que la renovación de la escuela secundaria es una de las prioridades de la agenda federal y anticipó que este año habrá un censo docente obligatorio.
Torrendell
El secretario de Educación de la Nación, Carlos Torrendell, anticipó que la renovación de la escuela secundaria forma parte de la lista de “políticas prioritarias” para la cartera educativa nacional. Mientras varias jurisdicciones, entre ellas Córdoba, avanzan en esta dirección, el funcionario anunció que impulsarán una política que apunte a “probar distintos modelos de renovación de la secundaria”, con acuerdo del Consejo Federal de Educación, para poder “responder a la diversidad de demandas de los alumnos”.
“Vamos a apostar a promover una diversidad de modelos en las provincias para, a partir de la evaluación de esas experiencias, encaminar una reforma que no puede ser homogénea”, afirmó.
Las políticas
Torrendell listó ocho políticas prioritarias para la Secretaría de Educación, orientadas a “generar condiciones para que las escuelas logren que los chicos aprendan”, y aseguró que la actual gestión se propone “pasar de una política educativa de papel, enfocada en producir normas, a una política centrada en los aprendizajes”. El funcionario señaló que la pobreza no fue un obstáculo para que la alfabetización se expandiera en el siglo XIX y, en ese sentido, afirmó: “El problema no es el contexto de crisis, sino cómo encaramos políticas educativas que se traduzcan en prácticas pedagógicas efectivas”.
“Leer, comprender, aprender”: los docentes ante el “fueguito” de la lectura y el desafío de profundizar la lectocomprensión en primaria
Junto con la renovación de la secundaria que se impulsará a partir de este año, también hizo referencia a la necesidad de mejorar la articulación entre educación y mercado laboral, cuestión sobre la que está trabajando el Instituto Nacional de Educación Tecnológica (INET). “Creemos que hay que refundar la educación técnica, que viene del siglo XIX. Hay que articularla de otra manera con la sociedad civil”, propuso Torrendell.
También mencionó el Plan Nacional de Alfabetización: “El desafío fundamental es llegar a las prácticas en el aula”, insistió Torrendell, y criticó que antes el Instituto Nacional de Formación Docente (INFoD) ofrecía capacitaciones “demasiado abstractas y teóricas” que no impactaban en el trabajo en el aula.
Trayectorias y Relevamiento Docente
El titular de la cartera educativa nacional mencionó también como prioritario el “fortalecimiento de las trayectorias” de los estudiantes, así como el acompañamiento de las trayectorias profesionales de docentes, directivos y supervisores. En línea con esta política, destacó que están trabajando en consolidar el Sistema Integral de Información Digital Educativa (SInIDE) para llegar a tener digitalizados los datos del 100% de los estudiantes argentinos.
También confirmó que este año se hará el Relevamiento Nacional de Personal Educativo (ReNPE), que estaba previsto originalmente para 2024 (se hace cada diez años). El ReNPE 2025 “será obligatorio para todos los docentes del país y se hará por la app Mi Argentina”, señaló Torrendell. Y afirmó: “Eso nos permitirá contar una línea de base para ya no tener que hacer más censos. Después de este relevamiento, ya deberíamos tener la información en línea”.
Las Pruebas Prisma “Fluidez y Comprensión Lectora”, este año, tendrán lugar en mayo y octubre.
Aplicará a: 2° y 3° grado; 1° año; 1° año de la Formación Docente Inicial; Primer Ciclo de primaria de Jóvenes y Adultos y 1° año de secundaria de Jóvenes y Adultos.
Pruebas Prisma
Por otra parte, se llevó a cabo un encuentro con docentes primarios, secundarios, superior y de Jóvenes y Adultos, del sector estatal y privado para la construcción de un banco de textos para las Pruebas Prisma.
Con la dinámica de talleres, el equipo técnico de Evaluación de la Dirección General de Planeamiento, Evaluación y Prospectiva Educativa, dependiente de la Subsecretaría de Fortalecimiento Institucional, presentaron los requerimientos y las especificaciones para la elaboración, selección y/o adaptación de textos para cada uno de los grados y años a evaluar.